Las transfusiones de sangre salvan vidas desde hace más de 100 años. Descubrir un método seguro para realizarlas llevó varias décadas y tuvo el aporte fundamental de un profesional de Lomas de Zamora. Se trata del médico Luis Agote, una eminencia que vivió en Turdera y murió en esa localidad un día como hoy en 1954.
Luis Agote, el médico de Turdera que realizó un descubrimiento que salva vidas hace 106 años
Revolucionó la medicina con un novedoso método para conservar la sangre y fue el primer médico en realizar una transfusión indirecta de manera segura.
El 9 de noviembre se celebra el Día Nacional del Donante de Sangre, en conmemoración a la fecha de la primera transfusión de sangre citratada en 1914. La misma tuvo como protagonista al doctor Agote, quien revolucionó la medicina con un nuevo método que fue puesto en marcha en el Instituto Modelo de Clínica Médica del Hospital Rawson. Básicamente, fue el primer médico que realizó una transfusión como la conocemos hoy en día.
Para entender su contribución a la medicina es necesario explicar cómo eran las transfusiones antes de Agote. Hasta ese momento se hacían de brazo a brazo, sin ningún tipo de conservación ni análisis de por medio. Una vía conectaba al donante con el receptor, en una intervención quirúrgica muy riesgosa. Por más rústico que pareciera, no había otro método mejor: era imposible conservar la sangre extraída de una persona sin que se coagulara y por eso había que realizar la transfusión en tiempo real.
Agote se propuso encontrar una solución a este problema y lo consiguió. Después de profundas investigaciones, descubrió que el citrato de sodio evitaba la coagulación de la sangre y que la sustancia podía ser eliminada por el organismo sin mayores inconvenientes. El experimento había tenido éxito en animales y se esperaba el mismo resultado en seres humanos.
La prueba de fuego se realizó, como se dijo antes, el 9 de noviembre de 1914, con la presencia de autoridades académicas y varios profesionales de la salud. Ese día, un paciente enfermo que estaba convaleciente por una hemorragia nasal recibió una transfusión de sangre conservada con citrato de sodio. Tres días después se recuperó y fue dado de alta. El médico de Turdera había hecho historia. Los riesgos habían quedado atrás: ahora la sangre podía ser guardada y utilizada cuando se la necesitara.
El método de Agote recorrió fronteras y rápidamente se expandió por todo el mundo. Su descubrimiento fue recibido con los brazos abiertos por los ejércitos que participaron en la Primera Guerra Mundial que acababa de comenzar; ante las importantes heridas en combates, ahora tenían una solución que podría salvarles la vida. Con el correr de los años, la metodología se fue perfeccionando hasta ser un método seguro y confiable que motivó a la donación de sangre voluntaria, algo impensado a principios del siglo XX.
Los últimos años de su vida encontraron a Agote viviendo en la calle Pretti al 300 de Turdera. Según trascendió, fue allí donde también hizo estudios para encontrar una cura contra el cáncer, hasta que su salud se debilitó y tuvo que abandonar la investigación. Además, en Lomas de Zamora auspició la creación del primer servicio de Hemoterapia en el Hospital Gandulfo.
El 12 de noviembre de 1954, tres días después del 40º aniversario de la primera transfusión de sangre citratada, el doctor Agote falleció en Turdera a los 86 años. En honor a su histórico aporte, en 2004 se promulgó la Ley 25.936 que declaró el 9 de noviembre como el Día Nacional del Donante Voluntario de Sangre.
El recuerdo de Luis Agote en Lomas de Zamora
El doctor fue homenajeado con la calle "Luis Agote" en la localidad de Temperley. La misma se extiende por unos 900 metros desde Boulevard Armesti, en el límite con Banfield, hasta El Tala, en el barrio San José.
En la localidad de Villa Centenario se construyó la “Unidad Sanitaria Dr. Luis Agote”, ubicada en la calle Ginebra 432, entre Mario Bravo y El Plumerillo.




