Claudio es vecino de Turdera y en los últimos días vivió una madrugada de terror junto a su pareja. Cuatro delincuentes entraron a su casa en busca de dinero y lo torturaron durante tres horas. En charla con El Diario Sur, relató su calvario y pidió más justicia y seguridad en esta localidad de Lomas de Zamora.
"Entraron por el techo e ingresaron por el living. Tenían armas, radios y escuchaban la frecuencia de la Policía. Entraron cuatro y estuvieron tres horas. Lo que querían era el dinero, yo me resistí hasta que lo encontraron. Se llevaron camperas, zapatillas, relojes, perfumes y dos autos a radio-control de mi nene", comentó la víctima del robo a este medio desde su taller mecánico a pocas cuadras de la estación Turdera.
Claudio detalló todas las torturas a las que fue sometido: "Me clavaron cuchillazos, me asfixiaron y me golpearon por todos lados. Querían poner una plancha a calentar o una sartén para quemarme con aceite. Tengo cortes grandes, me tuvieron que coser. Perdí mucha sangre. Hasta se tomaron una botella de champagne, fue una burla".
Para el vecino de Turdera fue un gran alivio que su hijito de 1 año no estuviera presente, porque la sensación que le quedó fue que los ladrones estaban dispuestos a quitarle la vida: "Mi hijo estaba con la mamá gracias a Dios, si no hubiese sido terrible. Me podrían haber matado. Yo pienso que no me mataron porque estaba con mi novia".
Antes de irse, los cuatro delincuentes le advirtieron que no llamara a la Policía: "Me amenazaron muchas veces de que no haga la denuncia o me iban a matar, porque sabían dónde vivo".
Con un ojo morado y varias secuelas físicas tras el robo, Claudio afirmó que "es una zona totalmente insegura y se vive muy mal" y pidió que las autoridades tomen cartas en el asunto. "Lo que viví fue horrible. Tengo que seguir, no me queda otra. Yo le que quiero es justicia y seguridad porque no se puede estar así. Yo soy un laburante, mis viejos me enseñaron a trabajar, no a robar. Y esta gente en un segundo viene y hace esto", cerró con tristeza.

