La carrera del futbolista suele ser efímera en comparación a otros, pero muchos logran dejar su huella y ganarse el corazón del siempre difícil y exigente hincha. Federico Crivelli logró convertirse en el hijo pródigo del club Temperley y luego de atajar 317 partidos decidió que era momento de darle un cierre a su historia como arquero: el pasado domingo 2 de octubre en la victoria del Cele por 2 a 0 ante Agropecuario, el Súperman de 40 años se retiró ante la ovación de su gente y colgó más bien la capa que los guantes.
Federico Crivelli, el "Súperman" de Temperley que dejó colgada la capa celeste en el arco
El experimentado arquero e ídolo Gasolero se retiró de la actividad profesional a los 40 años tras disputar más de 300 partidos oficiales y convertirse en una leyenda del fútbol de Temperley y en la región.
El apodo del superhéroe de Marvel surgió tras los rendimientos superlativos que tuvo durante las tres etapas que tuvo en el club, durante las cuales supo devolver con creces ese cariño que le brindó el pueblo Gasolero: dos ascensos, incluyendo la vuelta a Primera División después de 27 años en 2014, fueron algunos de los galardones que logró Federico Crivelli como arquero del club.
“Este proceso lo venía meditando hace bastante y cuando me enteré que iba a jugar entendí que era el momento para despedirme en mi cancha y con nuestra gente”, reveló Federico en una charla distendida con El Diario Sur. “Tuve sensaciones mezcladas de alegría porque había mucha gente esperándome para sacarse fotos, pero también de tristeza porque era el último partido”, agregó.
Federico contó que desde su debut en el 2002 hasta el cierre de su carrera de 20 años, pasó por muchos momentos y sintió que adquirió una experiencia impagable. “Hubo un cambio grande en todo sentido porque Temperley me hizo crecer en la vida, no solamente en el fútbol, mucho más aplomado y maduro. Hoy soy reconocido y me gané un respeto en el club”, expresó.
Pero tuvo que reponerse a situaciones adversas. “En 2004 cuando me lesioné por segunda vez había pensado dejar de jugar porque me lesionaba seguido, sentía presión y que esto no era para mí. Después con la contención de la familia tomé fuerza para seguir y creo que ese fue el momento clave de mi carrera”, se sinceró el ya ex arquero de 40 años. Luego le tocó vivir la pérdida de una amiga muy cercana en un trágico femicidio, hecho que lo sacudió emocionalmente. “Melisa (Tuffner) tenía esa energía positiva porque era un ser de luz y lamentable a la gente buena le pasan cosas malas”, disparó.
Hoy ya retirado, Federico reconoce que le gustaría seguir ligado al mundo del fútbol, pero todavía no definió desde qué lugar. De todas maneras, mientras procesa sus emociones, agradece eternamente el amor incondicional de los hinchas Gasoleros. “Sentí el abrazo de siempre y no me esperaba tanto. Temperley es mi vida”, cerró.
Súperman fuera de las canchas
El 19 de julio de 2015, Melisa Tuffner, hincha fanática de Temperley de 22 años fue asesinada en un brutal femicidio en Glew, cuyo autor del crimen fue condenado y puesto tras las rejas. La víctima era amiga de Federico Crivelli y al enterarse de la tragedia el jugador no dudó en solidarizarse yendo al hospital pese al cuadro irreversible de la joven. “Cuando me enteré de la noticia fue un momento muy triste, al próximo partido con el plantel de Temperley sacamos una bandera y remeras para recordarla y pedir justicia. El cariño con la familia es mutuo”, explicó.

