En este San Valentín, la historia de Florencia y Juan Ignacio vuelve al lugar donde empezó todo: un aula de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora (UNLZ). Allí se conocieron en 2019, ambos estudiando abogacía, cuando una compañera en común los presentó en plena cursada.
Se enamoraron en la UNLZ, emigraron y hoy recuerdan su historia en San Valentín
Florencia y Juan Ignacio se conocieron en 2019 en la UNLZ, comenzaron a salir en pandemia y años después decidieron emigrar juntos a Dinamarca.
En ese momento no hubo un flechazo. Cada uno estaba enfocado en su propia vida y el vínculo comenzó sin mayores expectativas. Con el tiempo, entre clases virtuales, mensajes y encuentros para estudiar, la relación tomó otro rumbo y se transformó en un proyecto compartido que incluso los llevó a emigrar.
De compañeros de cursada a pareja
“La verdad no nos llamamos la atención en ese momento”, recordó Florencia, en diálogo con El Diario Sur. Ella estaba en una relación a distancia y ambos transitaban la etapa universitaria con sus propias rutinas. Sin embargo, desde el inicio se llevaron bien. “Nos caímos bien desde el primer momento porque éramos tranquilos”.
El punto de inflexión llegó en 2021, en plena pandemia. Juan Ignacio le escribía cada vez que tenían clases virtuales. “Era solo excusa, porque no rindió nada ese cuatrimestre”, contó ella. Los mensajes durante las cursadas online se volvieron cada vez más frecuentes y, cuando regresaron los encuentros presenciales, comenzaron a juntarse a estudiar.
Ese mismo año empezaron a salir. Florencia estaba terminando la carrera y ambos tenían claro que querían continuar juntos. “Sabíamos que íbamos a seguir estando juntos porque nos gustábamos mucho”, explicó.
De la UNLZ a Dinamarca: la decisión de emigrar
Con el tiempo, el proyecto en común incluyó la posibilidad de vivir en otro país. Juan Ignacio ya había tenido una experiencia en el exterior y quería repetirla, esta vez acompañado. “Se quería ir sí o sí a vivir un tiempo afuera”, contó Florencia.
La decisión se fue consolidando con el tiempo. Juan Ignacio reunió la información necesaria, avanzaron con los trámites, se casaron y finalmente viajaron a Dinamarca.
El cambio implicó desafíos. “Lo más difícil es el cambio cultural y el idioma”, señalaron. La frialdad inicial de los daneses les resultó chocante, aunque también destacaron la amabilidad que encontraron. Además, les sorprendió la facilidad para trabajar, alquilar, comprar y viajar, en comparación con las dificultades que, según indicaron, suelen presentarse en Argentina.
A pesar de la experiencia en el exterior, aseguran que extrañan la cercanía de la gente en Lomas: el trato cotidiano con el kiosquero, el carnicero o el chofer de colectivo, las panaderías en cada cuadra y, sobre todo, a la familia y amigos.
Cada vez que pasan por la facultad, vuelven a ese inicio en 2019. “Si no hubiéramos elegido la UNLZ no nos hubiésemos conocido”, afirmaron.
Lee también: Siguen los Carnavales en Lomas: este sábado es el turno de San José


