El mediodía avanza en el centro de Lomas de Zamora y, en los kioscos, la escena se repite. Un alfajor y un café o un pancho y una gaseosa reemplazan cada vez con más frecuencia al plato de comida. Empleados que salen de sus trabajos hacen cuentas antes de comprar y buscan la opción que les permita "aguantar" hasta la noche.
Recorrida por los kioscos de Lomas al mediodía: "Con un alfajor tiro hasta la cena"
Quienes salen a trabajar en Lomas reemplazan el almuerzo por alfajores, panchos y cafés. Un informe de la UCA refleja la caída en la calidad de la alimentación.
En un kiosco sobre la avenida Meeks, Liliana contó que muchos trabajadores pasan durante el horario de almuerzo, pero ya no buscan una comida completa. "Se llevan un café con un alfajor o una gaseosa y siguen trabajando", le explicó a El Diario Sur. Según relató, el movimiento cambia a medida que avanza el mes: después del día 20 las ventas caen y recién vuelven a repuntar cuando llegan los sueldos.
La escena que describe también aparece reflejada en un informe del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la UCA. El relevamiento, realizado sobre 1.171 trabajadores asalariados, indica que el 22,6% directamente no come durante su jornada laboral, mientras que otro porcentaje busca alternativas más económicas para atravesar el mediodía.
Los datos que respaldan la tendencia
A pocas cuadras de allí, en otro kiosco, Milagros ve una postal parecida, aunque con otro protagonista. En su local, el pancho le gana al alfajor. "Un pancho cuesta más o menos lo mismo que un alfajor y llena más", resumió. También asegura que el fin de mes impacta en las ventas y que durante las vacaciones de invierno hubo menos movimiento por la ausencia de estudiantes.
Sobre la calle Italia, Gino coincidió en que el cambio en los hábitos de consumo está marcado por el bolsillo. "Hay reemplazo de comida porque un alfajor, dentro de todo, es más económico. La gente sustituye el almuerzo hasta llegar a la casa", explicó, en diálogo con este medio.
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Esa elección no es un caso aislado. Según el mismo estudio, el 56,2% de los trabajadores tuvo que saltear comidas o elegir alimentos menos nutritivos por motivos económicos, una situación que se refleja en las promociones que ofrecen los kioscos para quienes buscan gastar menos.
"Con eso tiro hasta la cena"
Para adaptarse a esa demanda, Gino armó promociones pensadas para distintos presupuestos: un café con un alfajor cuesta $4.500, dos panchos $2.800, un pancho con gaseosa $3.500 y dos panchos con una bebida $4.800. Después hizo la comparación con una comida tradicional: "Una milanesa completa arranca en los $9.000".
El informe también muestra que el 21,8% compra su comida en comercios cercanos al lugar de trabajo, mientras que el 37,7% lleva alimentos preparados desde su casa. En los kioscos del centro de Lomas, quienes eligen comprar algo para el almuerzo cuentan que la decisión pasa, sobre todo, por el bolsillo.
Detrás de esas elecciones aparece un dato que atraviesa todo el relevamiento: el 83,5% de los trabajadores restringe la cantidad o la calidad de los alimentos por cuestiones económicas. En los kioscos del centro de Lomas, esa estadística toma forma en una escena que se repite cada mediodía: un alfajor, un pancho o un café para seguir la jornada y esperar hasta la cena.
La escena se repite en los kioscos
Del otro lado del mostrador, los clientes hacen el mismo razonamiento. Diego, quien estaba en medio de su descanso laboral, aseguró que muchas veces reemplaza el almuerzo por un alfajor o una golosina. "Prefiero comer eso antes que gastarme 13 lucas en una hamburguesa", dijo. Explica que busca una opción rápida y económica. "Con eso tiro hasta la cena."
German, otro vecino de Lomas, elige el pancho por el mismo motivo. "Es un puente hasta la comida principal. Voy comprando lo que más me conviene", comenta.
Priscila también hace cuentas antes de decidir. "Me gasto para un alfajor y listo. No me da para estar gastando $15.000 cada vez que tengo que almorzar", afirmó, convencida de que hoy una comida completa quedó demasiado lejos de su presupuesto.




