Cuatro días pasaron del trágico atropello de los hermanos Alfredo y Maricel Palavecino y la familia todavía no puede darles el adiós definitivo. A la espera de que les entreguen sus cuerpos, piden justicia y aportan nuevas pistas para la causa, por la cual se encuentra detenido un hombre de 36 años.
La espera para dar el último adiós a los hermanos Palavecino y una nueva pista del caso
Los familiares realizaron un encuentro en la casa de los jóvenes y pidieron justicia, como también que se entreguen los cuerpos. Un testigo presencial aportó más datos del caso.
Todo sucedió en la intersección de las calles Seguí y Bouchard, en el límite de los partidos de Almirante Brown y Lomas de Zamora. Según contó uno de los jóvenes que iba detrás de la moto arrollada por el auto, los chicos se abrieron para pasar al coche y el automovilista giró hacia la calle Bouchard embistiéndolos de lleno.
El auto no atino a frenar y siguió como si no hubiera pasado nada, explicó Federico, amigo de las víctimas que iba pocos metros detrás de la moto accidentada y vio toda la maniobra. Fue un segundo en que se me pasaron millones de cosas por la cabeza. Los vi tirados y no sabía cómo estaban, ya estaba doblando en la otra cuadra. Alguien me dio un empujón para que lo siga y así fue. Cuando lo logro alcanzar en Coto de Temperley en el semáforo le logro sacar una foto y volver a ver como estaban mis amigos, recordó.
Con sus cascos en la reja de la casa familiar y fotografías de ambos jóvenes, su familia hizo una despedida simbólica. La familia está destruida, rota en mil pedazos. No entendemos, no coordinamos. Criamos a nuestros hijos todos juntos. No sé cómo levantar a estos papás, mi hermano mismo dice que no sabe cómo levantarse, como seguir. Es un dolor que no se acepta, que no entra en la cabeza; el corazón es el que siente, aseguró Silvia, tía de las víctimas.
Además, remarcó la necesidad de poder despedirse de manera definitiva y comenzar a sanar. Sólo nos interesa que nos den los cuerpos para poder darles el ultimo adiós. Esto sucedió el sábado a la madrugada y estamos a miércoles y no podemos despedir a los chicos. Queremos darles el ultimo adiós como ellos querían, en una charla que tenían con los amigos y primos, que decían que si a ellos les pasaba algo no querían un sepelio largo ni ir al cementerio, que querían que los cremen y ya está, añadió a la espera de que el juez que lleva adelante la causa firme la entrega de sus cuerpos.
A pesar de que hay una persona detenida, desde el entorno de las víctimas aseguran que buscan ensuciar su memoria. Familiares o allegados a él al autor del crimen- están buscando falsos testigos que digan que mis sobrinos intentaron robarles y por eso los chocaron. No vamos a permitir que ensucien su nombre. Ellos eran trabajadores, él trabajaba en el Turismo Nacional y ella acá en seguí. Él había ido a buscarla y se iban juntos a una fiesta, culminó su tía.

