LOMAS DE ZAMORA

Las filas en los bancos complicaron la cuarentena pero ayudaron a los canillitas

Los puestos de diarios y revistas de las zonas céntricas se vieron beneficiados por la enorme cantidad de vecinos que salen de sus casas para cobrar. "Cuando abren los bancos, vendemos más", aseguran.

Las filas en los bancos complicaron la cuarentena pero ayudaron a los canillitas
El Diario Sur

Los puestos de diarios y revistas son casi el único movimiento en las calles de Lomas de Zamora, especialmente en la peatonal Laprida. La mayor circulación de gente por la reapertura de los bancos les fue de gran ayuda a estos comerciantes.

Desde que el Gobierno impuso la cuarentena obligatoria, son muy pocas las actividades que subsisten en los centros comerciales y estaciones. No hay locales de ropa, no hay sitios de comida rápida y varios kioscos también cerraron. Los que siguen presentes desde el primer día son los canillitas, ya que los medios de comunicación están exceptuados del aislamiento.

Por supuesto que la cuarentena les trajo grandes complicaciones. Al haber menos gente en la calle, las ventas caían en picada y varios decidieron trabajar menos horas. "Acá siempre se suele arrancar a las 4:30 o 5 de la mañana y queda abierto hasta las 20:30 o 21, pero ahora estamos de 8 a 13", había contado Myriam, quien atendió un puesto sobre la peatonal en la primera semana de cuarentena. Y reafirmó: "No se está vendiendo nada porque no viene nadie, acá estamos nosotros solos".

Las filas en los bancos complicaron la cuarentena pero ayudaron a los canillitas — foto 1
El Diario Sur

Sin embargo, la situación empezó a cambiar lentamente desde el viernes 27 de marzo. Ese día, varios vecinos salieron masivamente a retirar dinero de los cajeros, armando filas eternas. El caudal de gente se repitió la semana siguiente y se agigantó el viernes 3 de abril, cuando reabrieron los bancos. De un día para otro, la peatonal Laprida se llenó de gente, a causa de las interminables colas para los bancos Nación y Provincia.

Ese amontonamiento de personas, tan peligroso para la salud en tiempos de pandemia, le dio un pequeño empujón a las ventas de los canillitas. Es que para aliviar la espera, no fueron pocos los que pasaron a comprar diarios, revistas, sopas de letras y crucigramas para aliviar el tiempo de espera en los bancos.

"Cuando abren los bancos, vendemos más. Las ventas se me venían muriendo, pero esta semana hay más movimiento y nos estamos quedando un ratito más, de las 8 hasta las 16. Por necesidad y porque el otro día que nos quedamos, vendimos. Esta gente viene para sacar plata para comer y no para comprar el diario, pero al haber más movimiento, por ejemplo, de este diario ya no me quedan más y antes lo venía devolviendo", contó Martín, dueño de uno de los puestos, en charla con El Diario Sur.