Se cumplen 155 años del paso del primer tren por Lomas de Zamora. Fue el 14 de agosto de 1865, a partir de la inauguración del Ferrocarril del Sud con un recorrido desde Plaza Constitución hasta Jeppener.
Lomas de Zamora: 155 años del paso del primer tren
El 14 de agosto de 1865 se inauguró la estación de Lomas de Zamora, durante el primer viaje del Ferrocarril del Sud.
En marzo de 1864 se inauguraba la Estación Central en Plaza Constitución, el punto de partida para el gran objetivo de transportar pasajeros desde ese lugar hasta Chascomús. Un año y medio más tarde ya estaba listo el primer tramo de 77 kilómetros hasta Jeppener, un recorrido que fundó varias estaciones de la Zona Sur, entre ellas, Lomas de Zamora.
Con aquel viaje inaugural del 14 de agosto de 1865, el tren pasó por primera vez en la historia por la primitiva "Estación Lomas", que estaba ubicada a la altura de la calle Pereyra Lucena, a pocas cuadras de la estación actual.
Como todavía no existían las estaciones Banfield, Temperley, Turdera y Llavallol, la distancia entre aquella primera estación de Lomas y las demás era muchísimo mayor que en la actualidad: la parada previa del tren era en Barracas (luego llamada Avellaneda y más tarde Darío Santillán y Maximiliano Kosteki) y la siguiente era recién en Glew.
■ Plaza Constitución
■ Barracas (actual Darío y Maxi)
■ Lomas de Zamora
■ Glew
■ San Vicente (actual Alejandro Korn)
■ Domselaar
■ Ferrari (actual Coronel Brandsen)
■ Jeppener
Los trabajos continuaron y en diciembre de ese mismo año el Ferrrocarril del Sud llegó a Facio (luego llamada Altamirano), Gándara y Chascomús, con una traza total de casi 114 kilómetros. Años más tarde llegarían las estaciones intermedias que hoy forman el Tren Roca.
En su libro "Un Lomas que yo he visto", el periodista Luis Legnani cuenta cómo era un viaje desde Constitución hasta Lomas de Zamora en 1865: "El horizonte se recortaba a la distancia, en largos trechos, por un almacén de Ramos Generales o por la clásica pulpería, refugio acogedor y obligado de los pobladores, gauchos y campesinos en su mayoría, que habrán mirado asombrados el paso humeante y veloz del tren que en pocos minutos unía Buenos Aires con su pueblo, cuando ellos necesitaban horas de caballo o de la mensajería para realizar el mismo recorrido".


