La lucha de Mariela Reyes este año fue doble. Primero peleó por la vacunación de su hijo de 17 años y ahora milita para que su hijo de 7 tenga acceso a la inoculación. Los dos tienen comorbilidades y necesitan alguna de las dosis. En diálogo con El Diario Sur, la madre de los chicos cuenta cómo avanza en su objetivo de lograr que se vacunen a menores de 11 años y por qué el rango etario pides a gritos la vacuna de Pfizer o Moderna.
"Deben suponer que el problema se terminó al aprobar la vacuna en chicos de 12 a 17 años"
Mariela Reyes es madre de un nene de 7 años con retraso y epilepsia. Encabeza un grupo de padres que piden la vacuna para chicos de todas las edades.
¿Cuál es tu reclamo particularmente?
Yo tengo cuatro hijos: dos de ellos con patologías. El mayor tiene 17 años y se vacunó el lunes. Necesitaba la vacuna porque tiene problemas respiratorios y alergias severas. Me queda el más chico, de 7 años y epilepsias de dos tipos y retraso madurativo. Logré organizarme con un grupo para que se vacunen los chicos de 12 a 17 años, pero ahora nos quedan los más peques. Entonces se formó otro grupo, donde el sábado pasado tuvimos la primera reunión de manera virtual.
¿Qué se sabe sobre la vacunación para menores de 11 años?
A partir de junio se empezaron a realizar ensayos clínicos para comprobar la efectividad de la vacuna. Hay uno en España muy interesante en el que se evalúa el comportamiento de la vacuna en chicos de 6 meses a 11 años con la dosis Pfizer. Dicen que los resultados van a estar para septiembre u octubre. Si sale bien, se aprobaría para este rango. Lo que significaría que, en Argentina, podríamos inocular a esa franja recién en diciembre.
¿Por qué se prefiere Pfizer o Moderna?
Me lo preguntan muchísimo. Pfizer y Moderna se piden porque tienen ARN mensajero, son 100% efectivas y provocan pocas reacciones adversas. En las patologías que tienen nuestros hijos necesitamos. Muchos piensan que es un capricho pedir Moderna o Pfizer, pero no es así. Es otro tipo de vacuna y es, precisamente, la que necesitan nuestros hijos.
¿Cómo se organiza el grupo que pida la vacunación para menores de 11?
Nos organizamos nivel nacional, pero cuando se junten más madres que estén interesadas seguro nos dividiremos por provincias. El sábado tuvimos una reunión virtual y había madres de diferentes partes de la Argentina. Todo se está reorganizándose.
¿Fueron escuchados por alguna autoridad sanitaria o gubernamental?
Para la franja de 12 a 17 tuvimos que hacer mucha difusión en los medios y mucho no fuimos escuchados. Nosotros recién estamos arrancando y, hasta el momento, nadie se nos acercó en ningún momento. Es más, no creo que sepan que existimos. Deben suponer que el problema se terminó al aprobar la vacunación para los chicos de 12 a 17.
¿En qué consiste el plan de acción?
Creería que sí. Tenemos de referencia al rango etario de 12 a 17 años. Tenemos que llevar adelante la misma lucha. Es pelearla. Yo además de esta lucha también estoy con el cannabis medicinal, así que tengo tres mil frentes de batalla. No es la cura, pero mejoró bastante su calidad de vida. Sigue teniendo convulsiones y por la pandemia no debería dejar ciertas terapias. Fonoaudiología tuvo que dejarlo y tuvo un retraso en el habla impresionante. Le cuesta mucho pronunciar palabras. Habíamos logrado avances hermosos, pero son chicos que si no los estimulas volvés a cero.
¿Cómo afectó la cuarentena a tu hijo menor?
Llevo un año sin que mi hijo asista a la terapia, fonoaudióloga y kinesióloga, entre otras salidas que conlleva un chico con convulsiones. A nivel familia, a casa no vino nunca más nadie. Hubo que suspender reuniones, dejar de ver familiares y que ni salga a comprar. El 2020 estuvo prácticamente encerrado todo el tiempo. Este año estamos intentando retomar, pero si no tiene la vacuna aún siento riesgo de llevarlo a algún lado, por más que digan que los chicos no están siendo afectados. Me tocó muy de cerca el covid: perdí amigas y familiares, es algo que está ahí. Mi miedo a volver a la normalidad también existe. Me sentiría mucho más segura si mi hijo tuviera la vacuna.
¿Cuáles son tus sensaciones para lo que queda del año?
Tengo la expectativa de sentir la seguridad de ponerle la vacuna. Y creo que lo voy a lograr, porque esta lucha nos une a todas las madres. No tenemos fines políticos ni nada por el estilo. A nosotros nos une nuestros hijos. Se entiende que para todos fue difícil, pero para chicos con patologías, mucho más aún. Fue miedo constante a todo, y todavía lo sigue siendo.
¿Cómo recibiste la novedad de que iban a inocular a tu hijo mayor?
Cuando me llegó la noticia pensé que íbamos a hacer pocos, pero cuando fui a vacunarlo éramos como diez. Mi hijo, dos chicos con síndrome de Down, otro con parálisis cerebral y demás. Lloré. Y no solo por mi hijo, sino por todos. Es ver que ellos están pudiendo, que se los está tomando en cuenta. Que a pesar de que las estadísticas digan que son pocos chicos con discapacidad, están. No importa que sean pocos: no se olviden de ellos. Fue una mezcla de emociones. Lloré de emoción, bronca, rabia, de esperar tanto tiempo, de acordar del encierro, de todo.


