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Grooming: la táctica con la que abusadores se contactan con menores es cada vez más frecuente

En Glew, un adulto engañó por redes a una menor, la convenció de tener una cita, la llevó a su casa y la violó. Los detalles de una macabra estrategia y qué precauciones se pueden tomar.

Un nuevo caso de grooming sacudió a la región. Un adulto que se hacía pasar por “Cucho González” contactó a una nena de 13 años a través de las redes sociales y la sedujo hasta convencerla de tener una cita. Engañada, fue abusada en Glew.

Este episodio no es un caso aislado, sino que se trata de un delito tipificado en el Código Penal conocido como grooming: nombre con el que se asocia a la acción deliberada de un adulto de acosar sexualmente a un niño, niña o adolescente a través de internet, con el objetivo de ganarse la amistad virtual de un niño, creando una conexión emocional con el fin vulnerar la intimidad del niño, a cambio de datos personales, fotos y contacto.

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Por lo general, el adulto simula ser otro niño o niña desde el anonimato y utiliza tácticas de seducción, provocación y el envío de imágenes de contenido pornográfico. Ante la facilidad que los acosadores encuentran en las redes sociales para esconder su verdadera identidad, es necesario saber cómo prevenir y detectar estos casos.

“La primera táctica en el grooming es que los abusadores elijan a las víctimas. No es al azar. Están a la cacería. De la misma manera que los violadores están al acecho en la vía pública”, explicó la abogada Romina Olmedo, especialista en derecho de familia y minoridad, en charla con El Diario Sur. Y especificó: “Esto quiere decir que cuando se acercan, investigan en qué zona vive la víctima, el colegio al que asiste, toda información que pueda usar para ‘enganchar’ en una conversación”.

La práctica del grooming utiliza varias estrategias para persuadir a las víctimas. “Siempre empiezan con procesos de adulación. Al ser niñas o púberes, necesitan que las validen a través de los halagos, pero sin excederse, porque no quieren ‘asustar’ a la presa”, contó la especialista, y siguió: “Luego pasan a tener un diálogo de ‘escucha activa’: el depredador trata de transformarse en una persona que escucha al menor, como habitualmente nadie lo hace, pero con el objeto de obtener su confianza”.

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Tras ganarse la confianza de la víctima, es ahí donde el abusador ataca para lograr determinado objetivo. En el caso de Glew, el grooming terminó en violación. Como explicó la licenciada Olmedo, también hay otros intereses, aunque todos relacionados con el abuso sexual. “En el año 2021 asesoré a unos padres por un caso de grooming encubierto. Ese término, por ejemplo, se utiliza para cuando algún mayor realiza un contacto con menores de edad a través de las redes sociales, pero con la finalidad de obtener fotos en paños menores o sexys”, contó la abogada. Y completó: “Luego venden estas imágenes a diferentes tipos de plataformas. O incluso utilizan estas imágenes de adolescentes para vincularse con otras adolescentes tratando de obtener imágenes comprometedoras”.

¿Cuáles son las penas?

El grooming es una práctica tipifcada como delito por el Código Penal. Sin embargo, existen varios grises a la hora de mandar a prisión a un abusador de este estilo. “El gran inconveniente del grooming no es solamente llegar a probarlo, sino que tiene una pena que va desde los seis meses a una máxima de cuatro años y en la mayoría de los casos excarcelable”, comentó la abogada Romina Olmedo. Y habló específicamente del caso de Glew: “La diferencia es que de grooming se pasó a una violación. Y aquí es donde la pena aumenta. De todas maneras, a mi criterio, el grooming debería tener una pena mínima más alta”.

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Alerta para los padres: cómo prevenir casos de grooming

En el caso del grooming, los padres y madres cuentan con un rol importantísimo para evitarlo. En diálogo con El Diario Sur, la abogada Romina Olmedo trazó una serie de puntos a considerar que ayudarían a los hogares:

  • Hable con sus hijos y muéstrele las noticias. Muchas veces una imagen vale más que mil palabras.
  • La primera regla en redes sociales debe ser ‘nunca hables con extraños’.
  • La segunda regla de redes sociales debe ser ‘nunca compartas fotos con extraños’. Esas fotos, una vez que se suben quedan siempre en la red.
  • La mejor prevención que pueden realizar los padres no es prohibir el uso de redes, sino fomentar un uso responsable. Explíquele a sus hijos que un uso indebido los puede poner en problemas. Y que si sienten dudas, que puedan acudir a ellos.

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