En Argentina, cada año se registran 40 mil casos de muerte súbita y la mayoría de ellos se producen fuera del ámbito hospitalario. En un gran porcentaje, la persona fallece de forma repentina en una persona sin antecedentes clínicos de enfermedad coronaria.
Muerte súbita, un episodio recurrente que requiere de controles y una sociedad informada
La Sociedad Argentina de Cardiología impulsó una semana para concientizar sobre la muerte súbita. En el país, las tasas de incidencia son altas y prevenirlo requiere de desfibriladores e instrucción
A nivel mundial, la muerte súbita ocurre 1.000 veces por día. Esto es, alrededor de una muerte por minuto. Recientemente, la Sociedad Argentina de Cardiología dedicó la semana del 20 al 27 de agosto a la concientización sobre la muerte súbita porque en nuestro país la incidencia de la muerte súbita es de 40 mil personas al año. La mayoría de ellas ocurren por fuera de centros asistenciales.
“La muerte súbita, por definición, es una muerte natural que tiene causa cardiovascular y se produce de forma inesperada, además de tener un intervalo de tiempo corto desde que comienzan sus síntomas. Habitualmente, ese intervalo de tiempo es menor de una hora u ocurre durante el período de sueño”, explicó el cardiólogo de Esteban Echeverría Omar Prieto a El Diario Sur.
Dada su rapidez desde el primer síntoma, las causas de la muerte súbita muchas veces son difíciles de detectar. “En quienes tienen más de 35 años, la causa más frecuente de muerte súbita es la enfermedad coronaria, que tiene un desenlace abrupto. Después siguen miocardiopatías, enfermedades valvulares y en algunos casos insuficiencias cardíacas”, contó Prieto.
Y agregó: “Todos los causales tienen como desencadenante final una arritmia. Ya sea una cardiopatía estructurada, una cardiopatía coronaria o una obstrucción coronaria terminan dando una arritmia y ella produce la muerte. Las que más le producen son la taquicardia ventricular y luego la fibrilación ventricular”.
A pesar de la dificultad que presenta detectar a tiempo los síntomas previos a una muerte súbita, para el cardiólogo Omar Prieto es importante realizarse controles anuales del corazón: “Para evitar una muerte súbita, en primer lugar, vale remarcar que es sumamente importante tener un estado cardiovascular controlado, al día”.
En ese sentido, el especialista también habló sobre el valor de la información. “Además, también es importante tener una sociedad información que sepa cómo actuar cuando estos casos suceden en frente de nosotros”, dijo Prieto.
Omar Prieto – Cardiólogo
“La recomendación es que, si alguien no padece de ningún factor de riesgo cardiovascular, se hagan controles del corazón una vez por año. Más aún si se practica deporte o alguna actividad física”
El buen comportamiento no es garantía
El caso del Kun Agüero es quizás el más conocido y reciente. El futbolista sufrió una arritmia en pleno partido del Barcelona y tuvo que dejar el deporte prácticamente de un día para el otro. El exjugador llevaba una vida saludable y no tenían antecedentes cardíacos, sin embargo todo su buen comportamiento no fue suficiente para evitar complicaciones en el corazón. Afortunadamente, el Kun Agüero no tuvo un desenlace fatal.
Sin embargo, a veces una arritmia puede derivar en muerte súbita a pesar del deporte y la vida sana. “Con una alimentación saludable, activos físicamente, bien descansados y libres de estrés, se disminuyen las probabilidades de padecer enfermedades cardiovasculares y, por lo tanto, disminuye la posibilidad de tener una muerte súbita”, argumentó el cardiólogo Omar Prieto a El Diario Sur, aunque detalló: “No obstante, no hay que olvidar que hay causas de muerte súbita que no están vinculadas con los factores de riesgo cardiovascular conocidos”.
La importancia de los desfibriladores
En enero del año pasado, una mujer sufrió una descompensación por un infarto mientras estaba de visita en la casa de su hijo en el country El Principado, de Canning, y terminó falleciendo. Si bien personal de la guardia acudió rápidamente para asistir a la señora con un desfibrilador, así como también personal entrenado en resucitación cardíaca, no lograron reanimarla y la vecina falleció.
La presencia de desfibriladores es, justamente, uno de los aspectos más importantes a la hora de evitar este tipo de sucesos. “Una forma de combatir la muerte súbita es a través de los cursos de RCP y tener disponibilidad de equipos de desfibriladores automáticos en los espacios públicos. Incorporar estas tecnologías les va a dar mucha más eficiencia y eficacia al tratamiento del paro cardiorespiratorio que precede a una muerte súbita”, explicó el cardiólogo Omar Prieto.

