El juez federal Sebastián Casanello procesó hoy a Diego Spagnuolo, el primer director de la Agencia de Discapacidad (Andis) del gobierno de Javier Milei, por los delitos de cohecho activo (cobro de sobornos), fraude al Estado y negociaciones incompatibles con su cargo de funcionario público.
Andis: procesaron a Spagnuolo por asociación ilícita, fraude y sobornos
El juez federal Sebastián Casanello procesó a Diego Spagnuolo, el primer director de la Agencia de Discapacidad (Andis) del gobierno de Javier Milei.
También lo acusó de haber sido uno de los presuntos jefes de una “asociación ilícita” que cooptó el organismo para enriquecerse, según la hipótesis que sostiene el fallo.
Los otros supuestos jefes de esa banda, también procesados hoy como tales, son Daniel Garbellini -exnúmero dos de la Agencia-, Miguel Angel Calvete y Pablo Atchabahian. Estos últimos dos son hombres vinculados a droguerías y con un pasado en distintas gestiones políticas que habrían logrado controlar la Andis desde afuera, en coordinación con las autoridades oficiales. Según las pruebas de la causa, consignadas por La Nación, hubo licitaciones digitadas y sobreprecios.
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En total, los procesados por Casanello fueron 19. La lista incluye a exfuncionarios y empleados de la Andis y a privados que intervinieron, casi todos, con distintos roles en la asociación ilícita que se infiltró en la Agencia.
Escrito del juez
Durante los primeros meses del gobierno de Milei se montó, según el juez, “un entramado de corrupción institucional que tuvo su núcleo en el funcionamiento irregular de la Agencia Nacional de Discapacidad, con operadores externos y funcionarios que ocupaban los cargos de máxima autoridad actuando en forma mancomunada en contra del interés general y a favor de negocios privados ilícitos”.
“La Agencia fue cooptada y empleada como vía de enriquecimiento para los miembros de la organización, en claro desmedro de la finalidad pública que debía guiar su actuación: la protección y cuidado de las personas en situación de discapacidad”, afirma el fallo de Casanello.
Pero en el final de su fallo el juez advierte que los delitos podrían haber sido más y que las responsabilidades podrían escalar a “otro nivel de complicidades”. Casanello escribió: “Sin embargo, el esquema delictivo develado pareciera tener márgenes aún difusos y no agotarse en los hechos aquí probados. Dentro de la propia Andis, existen indicios de que el grupo habría extendido la lógica de intermediación, privilegios y sobreprecios hacia otras áreas y actores (...). A todo esto, la extensión de los negocios, la importancia de las cifras y cierto desenfado (por ejemplo, al hacer caso omiso a quejas de empresarios desplazados o de funcionarios disconformes), sugieren que no se trató de algo encapsulado y que podría tener otro nivel de complicidades. La investigación no debiera dejar tales aspectos de lado, sino que deberán ser esclarecidos y profundizados".

