Una de las alternativas para evitar que el dineroexteriorizado deba permanecer inmovilizado es que este se aplique a laadquisición de bienes registrables, cómo un auto o un barco, o mayormente, unainversión en inmuebles.
Sin embargo, según aclaró la AFIP, queda fuera de esadefinición la inversión a través de fideicomisos en obras en las que aún nohaya comenzado la construcción, aunque estas se encuentren ya aprobadas. Setrata de lo que se conoce habitualmente como "construcción desde el pozo.
Como solo se puedeafectar el dinero inmovilizado a un bien registrable, el banco exige un boletode compra-venta con posesión efectiva u "otro compromiso similar provisto decertificación notarial. En el caso del dinero aportado a un fideicomiso parala construcción, la posesión efectiva no tiene lugar por lo menos hasta que nose liquida el fideicomiso y se entrega la propiedad construida, por lo que nocumple con los requisitos.
"Los fondos que se destinen a la construcción en inmueblesno se encuentran alcanzados dentro de la expresión inversión en inmuebles, enlos términos del Artículo 44 de la Ley 27.260, precisó el organismo quepreside Abad.
Este criterio es compatible con el criterio deestablecimiento de las alícuotas para la declaración de activos: el impuestopara un fideicomiso es del 10% porque se considera que no es un inmueble, sinoun derecho comparable a una acción. Si se trata de una propiedad ya terminada,el impuesto cae al 5% de la valuación de mercado.






