El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, recibió un alarmante parte de la situación del sistema sanitario, en el que se advierte la poca cantidad de camas que quedan disponibles en los tres cordones del conurbano; y lo cerca que se está de llegar al colapso dada la alta demanda de pacientes con coronavirus.
Coronavirus: localidades del conurbano al borde del colapso
En medio de la segunda ola de coronavirus, los niveles de camas de terapia intensiva ocupadas preocupan a la región.
El informe muestra la saturación del sistema de salud público y privado, que en algunas localidades llegan a no tener camas para atender los casos más graves.
Según se reportó, en el primer cordón del conurbano sur se llegó a un ocupación de camas UTI del 62,91% en Avellaneda (71 ocupadas y 43 disponibles), un 81,58% en Lanús (62 ocupadas y 14 disponibles) y un 71,06% en Lomas de Zamora (86 ocupadas y 35 disponibles).
Por su parte, en el según cordón se registraron niveles del 69,64% en Almirante Brown (78 ocupadas y 34 disponibles), un 75,31% en Esteban Echeverría (61 ocupadas y 20 disponibles) y un 72,41% en Ezeiza (21 ocupadas y 8 disponibles).
Por último, en el tercer cordón se alcanzaron las cifras son del 33,3% en Presidente Perón (6 ocupadas y 12 disponibles) y del 41,38% en San Vicente (12 ocupadas y 17 disponibles).
Otros municipios tienen sus camas UTI colapsadas y el nivel de ocupación llega hasta el 93%. Es en este contexto que tanto Kicillo como el presidente Alberto Fernández analizan la posibilidad de retornar a Fase 1, lo que significaría un cierre total de actividades como el vivido el pasado marzo del año pasado.
Ituzaingó, el distrito más complicado por el coronavirus según el reporte, llegó a una ocupación del 93,10% (solo quedan 2 de las 29 camas UTI disponibles). La situación en otras localidades de zona sur es similar. En Berazategui la ocupación es del 86% (quedan apenas 4 camas) y en Quilmes actualmente el sistema está un 76,92% saturado.
El colapso en los hospitales y clínicas privadas no solo perjudica a los casos graves de coronavirus sino también a los pacientes que necesitan ser atendidos por otro tipo de dolencias, como problemas cardíacos, peritonitis, descompensaciones o accidentes de tránsito.


