El sistema educativo bonaerense es el más grande del país y cuenta con 678.814 alumnos de nivel inicial; 1.766.897 en primaria, 1.709.160 en secundaria, 276.610 en superior y 717.346 en otras modalidades. Hay, en todo el territorio, 430.000 docentes que se desempeñan en 5.154 jardines, 5.887 primarias, 4.689 secundarios, 562 espacios de educación superior y 3.312 instituciones de otro tipo.
El director general de Cultura y Educación bonaerense, Alberto Sileoni, aseguró que hoy comienza “un año distinto, con presencialidad plena” en las escuelas de toda la provincia de Buenos Aires. “Queremos que sea un año de presencialidad sostenida, que vaya hasta bien entrado diciembre para cumplir 190 días de clases”, afirmó, y sostuvo que ello “exige condiciones como persistir en la vacunación” contra el coronavirus.
En ese marco, destacó que la provincia de Buenos Aires “lleva adelante un programa de vacunación muy importante y extendido, por lo que estamos muy bien en la vacunación de docentes y de jóvenes de 12 a 17”. No obstante, Sileoni planteó que se debe insistir en la necesidad de vacunar a niños de 3 a 11 años, y recordó que con ese objetivo “entre el año pasado y éste, unas 1.600 escuelas funcionaron como postas de vacunación y seguiremos hasta superar las 2.000”.
Aunque en este nuevo ciclo escolar se eliminaron las “burbujas” sanitarias, se aplicará un protocolo que incluye el uso obligatorio del barbijo en las escuelas primarias y secundarias y optativo en los jardines de infantes; los que si tendrán que utilizarlos en todos los niveles de enseñanza son los directivos, docentes y no docentes. Aseguraron en la cartera educativa que entregarán los tapabocas en los establecimientos educativos, aunque no se precisó si sólo será en las escuelas públicas o si también incluirá a los colegios privados.
Además, se mantendrá el distanciamiento social y deberá garantizarse la ventilación cruzada en los establecimientos educativos. También se impulsará y exigirá la higiene regular de manos y de las instalaciones. A su vez, el Gobierno bonaerense informó que incorporó 33.000 sensores de dióxido de carbono para monitorear el aire en los espacios cerrados.

