Cada vez más personas se animan a invertir en el rubro de las dietéticas, donde no solo asisten personas veganas o vegetarianas. Desde 2020 el fenómeno está en pleno auge y se ve reflejado en el aumento de locales.
El "boom" de la comida saludable: la pandemia disparó la apertura de dietéticas
Las restricciones hicieron que la gente experimentara con alimentos poco habituales. Los locales dejaron de ser exclusivos de veganos o vegetarianos. Muchos buscan comer más sano.
La pandemia disparó un boom de aperturas de dietéticas. Si bien el fenómeno habría comenzado unos años más atrás, desde 2020 a la fecha se ve una apertura masiva de nuevos locales. Esto podría estar relacionado con una mayor conciencia a la hora de alimentarse: hoy en día los clientes no son únicamente personas veganas, vegetarianas o que padecen de una patología alimentaria, sino que su público se amplió.
El fenómeno también podría emparentarse con la oportunidad de alquilar un local a precios más accesibles, algo que se potenció durante el último año. Antes, asistir a una dietética no formaba parte de una compra cotidiana, ya que sonaba como una excentricidad. Pero con el paso del tiempo, la visión sobre estos negocios fue cambiando y hoy las tradicionales tuvieron que aggiornarse a los cambios.
Nazareth Mines, dueña de la dietética “La Despensita” ubicada en Las Heras 477, Monte Grande, expresó en diálogo con El Diario Sur: “Creo que este boom se dio gracias al acceso a la información, en este caso con respecto a los glifosatos y agroquímicos. Las personas se empezaron a dar cuenta de lo que estamos consumiendo. Este proceso dio lugar a que la gente busque opciones por fuera de los supermercados. Creo que también queda mucho en materia de soberanía alimentaria para implementar. También las dietas referidas a cierta actividad física es lo que hizo que los clientes comiencen a consumir más en estos locales”.
Además de una mayor conciencia acerca de la importancia de la alimentación sana, hay personas que poseen patologías como celiaquía o intolerancia a la lactosa que hacen que inevitablemente sean consumidores de una dietética. “Lo que más sale son los frutos secos y la avena. Acá no solo apuntamos a los veganos sino a un público más amplio. Los productos que suplementan la carne, se venden bastante y hay de todos los precios, algunos rinden bastante en cantidad”, comentó Nazareth.
Por otro lado, “Dietética Brown”, ubicada en Diagonal Almirante Brown 1479, es un comercio que se fundó hace 27 años y sufrió varios cambios. Su dueño, Sebastián Giraldez, reflexionó sobre el auge de este rubro: “Hoy abrir una dietética es como abrir cancha de pádel en su momento. Es uno de los rubros con más crecimiento. Durante la pandemia fue un público que experimentó mucho, con variedad de alimentos que no eran habituales. Hubo más conciencia de alimentación, pero hoy tenemos variedad de clientes y sigue siendo de mayor cantidad el que come variado y bien. Creció mucho el veganismo”.
Del aeropuerto a una dietética: el cambio de vida de una vecina de Monte Grande
Nazareth Nine, de 40 años, más conocida en su local como “Nani”, decidió cambiar de trabajo para abrir una dietética en julio de 2021. Ella es vegetariana e intenta darles a sus clientes lo que siempre buscó en los comercios.
En diálogo con El Diario Sur, relató su historia: “Trabajé más de 20 años en el aeropuerto y los últimos 5 en Aerolíneas Argentinas. El trabajo en relación de dependencia es algo estable, pero yo sentí que había cumplido un ciclo. No podía seguir trabajando en el aeropuerto, la pandemia me hizo reflexionar mucho. Primero comencé con un emprendimiento de hamburguesas veganas y luego recordé que siempre tuve el sueño de abrir una dietética. Nunca tuve un comercio y mi familia tampoco, es un mundo nuevo en el que aprendo día a día. De a poco fui eligiendo este camino y de a poco se me dieron las oportunidades para la apertura de mi local”.
“Muchos aumentaron de peso debido a las restricciones”
Laura Giroldi es dueña de la dietética “Soy Consciente” de Monte Grande y abrió en 2018. Con respecto al boom en las aperturas, señaló que “con la pandemia la gente incrementó los cuidados en su alimentación debido a que muchos aumentaron de peso debido a las restricciones”. Y sumó su experiencia personal: “En ese momento hubo un pico donde vendimos mucho por internet pero hoy ya se normalizó. Nuestros clientes son variados, muchos con ciertas condiciones de salud y otros que simplemente cambian su alimentación para cuidar su cuerpo”.
Además de los cambios en los hábitos de consumo, Laura agregó: “También tenemos público nuevo que empieza a reemplazar lo que compran en el supermercado para hacerlo en su casa, tal vez porque el precio les conviene. La pandemia dio la posibilidad de incursionar en la cocina, hay muchos recursos para utilizar y cada uno tiene sus minerales. El producto suelto para nosotros representa una mayor ganancia. Tenemos diversas opciones, de suplementos como seitán, soja texturizada o gluten. Todo esto rinde mucho y es más económico que la carne”.

