En los últimos días, la aparición de los barigüíes, unos pequeños insectos, en distintos puntos de la provincia de Buenos Aires generó preocupación por las molestas picaduras que producen. Sin embargo, un especialista aseguran que su presencia no es habitual en la zona sur del Conurbano bonaerense.
Guillermo Mariátegui, insectólogo y docente de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora (UNLZ), explicó que “en nuestra zona no es común que aparezca”, y remarcó que estos insectos están estrechamente vinculados a determinados ambientes naturales. “Siempre están cerca de arroyos o ríos”, señaló.
Según detalló el especialista, los barigüíes pertenecen al orden de los dípteros y se caracterizan por su pequeño tamaño y por ser hematófagos. “Son unos dípteros muy chiquitos, hematófagos y muy molestos”, explicó Mariátegui, al tiempo que aclaró una diferencia clave con los mosquitos comunes.
A diferencia de estos últimos, los barigüíes no se desarrollan en charcos o agua estancada. “Están en los cursos de agua, no en charcos como los mosquitos, sino en corrientes de agua, ríos y arroyos”, indicó el docente de la UNLZ.
Por este motivo, la presencia de estos insectos en zonas urbanas del sur del Gran Buenos Aires resulta poco frecuente y suele estar asociada a áreas cercanas a cursos de agua.
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¿Qué son los barigüíes?
Los barigüíes son insectos muy pequeños pertenecientes al orden de los dípteros, el mismo grupo que incluye a las moscas y los mosquitos. Se caracterizan por ser hematófagos, es decir, se alimentan de sangre, y por provocar picaduras particularmente molestas, que suelen generar ardor, picazón intensa e inflamación en la piel. Debido a su tamaño reducido, muchas veces pasan desapercibidos hasta que se siente la picadura.
A diferencia de los mosquitos comunes, los barigüíes no se reproducen en agua estancada. Su ciclo de vida está asociado a cursos de agua en movimiento, como ríos y arroyos, donde se desarrollan sus larvas. Por esta razón, su presencia suele estar vinculada a zonas cercanas a ambientes naturales con corrientes de agua, y no a charcos, recipientes o acumulaciones de agua típicas de áreas urbanas.


