Terror y pánico en Avellaneda ante la presencia de un hombre que camina por las calles con una cuchilla de grandes dimensiones, con la cual ataca a los vecinos sin motivo alguno. Al menos son cinco las víctimas que fueron apuñaladas por el demencial agresor, que continúa deambulando por la zona, a pesar de las sucesivas denuncias. El individuo curiosamente viste una campera con el logo de la municipalidad de Avellaneda, y cumpliría funciones laborales allí, por lo tanto los residentes del lugar exigen una inmediata intervención de los responsables del distrito.
"Loco de la cuchilla" aterroriza a vecinos
El peligroso sujeto ya apuñaló a cinco personas y los vecinos tienen miedo de ser la próxima víctima.
En la noche del 31 de junio pasado, Sergio Ramos, de 32 años, se retiraba de un supermercado situado a dos cuadras de la vivienda de su madre, en la localidad bonaerense de Dock Sud. En ese instante, Sergio relató a que "veo que se me acerca un tipo, que estaba lastimado y tenía signos de estar borracho. Saca una cuchilla y me dice: Te voy a matar hijo de..., y me apuñala".
La víctima escapo como pudo de la escena del ataque hacia el domicilio de su progenitora, donde acudió en ayuda, en estado de angustia y con marcados signos de dolor. Finalmente fue trasladado al Hospital Fiorito, donde permaneció internado durante 48 horas por una herida en el abdomen, que no revistió mayor gravedad. Sin embargo, no corrió la misma suerte el dueño de una parrilla, situada en la intersección de Huergo y Nicolás Avellaneda, a la cual el mismo sujeto ingresó. Este lo atacó luego de que el comerciante se negó a entregarle una botella de cerveza y le ocasionó una lesión abdominal por la cual debió ser intervenido quirúrgicamente.
Por esta razón Sergio, quien mientras se recupera de su herida, enfatizó que "ya lo vimos a este hombre correr por las calles con su cuchillo, pero sigue suelto y yo tengo miedo que me vuelva a atacar, o lo que es peor que le haga lo mismo a mi familia. Vivimos con pánico". Una escalofriante sensación que padece Ramos desde la noche del 31 de junio, dado que "cuando mi esposa y mis hijos salen a la calle, vivo conectado al teléfono para asegurarme que estén bien. Esta persona sigue en el barrio como si nada, con su arma blanca en la mano".

