Hoy se cumplen seis meses del asesinato de Fernando Báez Sosa a la salida de un local bailable de Villa Gesell. Este vienes se dio a conocer el resultado de una de las pericias claves para determinar la culpabilidad: de cuál de los diez rugbiers era la huella de zapatilla hallada en la cara de la víctima.
Caso Fernando Báez Sosa: dan a conocer una pericia clave
A 6 meses del asesinato, los laboratorios determinaron de quién era la huella que se encontró en el cuerpo de Fernando Báez Sosa.
La fiscal Verónica Zamboni fue la encargada de recibir las pericias de la zapatilla ensangrentada que se incautó en los rastrillajes dentro de la casa que habitaban durante el verano los diez rugbiers acusados de matar a los golpes a Fernando Báez Sosa. En este caso, los especialistas determinaron que el calzado en cuestión corresponde a Máximo Thomsen, uno de los 8 jóvenes que permanecen en prisión.
El estudio sobre la zapatilla de uno de los rugbiers fue realizado por el Laboratorio Scopométrico de la Policía Federal en Mar del Plata. Desde allí determinaron que no sólo la marca de la zapatilla coincide con la hallada sobre el cuerpo de Fernando Báez Sosa, sino que también coincide con el pie de uno de los acusados.
En el cuerpo de la víctima también encontraron otra huella, pero por su tamaño fue difícil determinar a qué calzado o persona correspondía a través de un análisis minucioso. Cabe recordar que previamente hubo una identificación de los pies de los acusados a través de una técnica que incluye la comparación fotográfica, las lecturas de de ondas de luz mediante un videoespectrómetro y el uso de tinta litográfica (que se usa para tomar las huellas dactilares) con los pies.
A pesar de que se logró identificar al autor de ese golpe con las últimas pericias, la causa no distingue entre los acusados y ocho de los rugbiers se encuentran presos en la Alcaldía N°3 de La Plata con prisión preventiva confirmada por la Justicia, bajo la imputación de homicidio agravado por alevosía.

