Una mujer llegó con trabajo de parto al cuartel de Bomberos Voluntarios de Guernica y recibió ayuda de tres integrantes del cuerpo activo que la asistieron hasta que su hijo nació en el hospital. De esta manera, explicó ante El Diario Sur que decidió agradecerles de una manera muy especial: eligió llamar Salvador a su bebé, en homenaje al cabo primero Salvador Manes.
Le puso Salvador a su hijo en homenaje al bombero que la asistió durante el parto en Guernica: "Se lo merecía"
El nacimiento ocurrió tras una emergencia en Guernica. La madre decidió llamar Salvador al bebé en agradecimiento a un bombero.
La situación ocurrió el sábado 13 de junio. Allí, Daiana fue asistida por el bombero Diego Juarez, la sargento Noelia Salinas y el cabo primero Salvador Manes, quienes contuvieron la situación mientras se gestionaba el traslado sanitario. En ese marco, Juarez recordó que en ese momento se encontraba junto a otro compañero en la zona de la ruta, donde realizaban tareas vinculadas a una actividad solidaria del cuartel, cuando un vehículo ingresó a toda velocidad por la colectora. Al acercarse observó que una mujer estaba con contracciones avanzadas.
"Él quería nacer acá"
Por su parte, Noelia Salinas indicó que una de las principales preocupaciones era contener a la madre y garantizar su tranquilidad mientras esperaban la llegada de la ambulancia: "Él quería nacer acá". Según detalló, el bebé comenzó a asomarse mientras aún estaban en la puerta del cuartel y fue Salvador Manes quien intervino para evitar que el nacimiento se produjera en ese lugar y acompañó el traslado hasta el hospital.
Para la sargento, el episodio tuvo un significado especial: "Estamos preparados psicológicamente para encontrarnos con lo peor. Encontrarnos con la vida misma es otra cosa". También destacó el espíritu de servicio de los Bomberos Voluntarios: "No pensamos quién es la persona que nos llama. Pensamos en que nos necesita y en que se sienta segura cuando llegamos".
El miedo de la madre y el apoyo constante de los bomberos de Guernica
Una semana después del nacimiento, Daiana regresó al cuartel con su hijo en brazos, donde contó que atravesó momentos de mucho temor debido a que el bebé, que nació con 36 semanas de gestación, presentaba una complicación con el cordón umbilical: "Tenía mucho miedo de que naciera en el auto".
A su vez, recordó el acompañamiento permanente que recibió durante todo el trayecto hasta el hospital: "Nunca me dejaron sola. Sentí mucho la presencia de ellos hacia mí y hacia él. Me dieron tranquilidad y me hicieron sentir que todo iba a salir bien". Además, aseguró que originalmente pensaba llamarlo solamente Mateo. Sin embargo, la actitud de los bomberos la llevó a tomar otra decisión: "Cuando llegué acá y vi cómo Salvador se tiró a ayudarme, sentí que se lo merecía. Es un orgullo para mí que mi hijo lleve su nombre".
En ese sentido, afirmó que cuando crezca le contará toda la historia detrás de su nacimiento y visitará a quienes le salvaron la vida: "Siempre va a saber todo. Va a conocer a los que estuvieron ese día y por qué lleva ese nombre. Por último, concluyó: "Sinceramente, toda la vida voy a estar agradecida con ellos".
El reencuentro en el cuartel
Cabe destacar que Mateo Salvador volvió a reencontrarse con quienes lo ayudaron a llegar al mundo. Durante la visita, el bebé se mostró sonriente y despertó la emoción de los integrantes del cuerpo activo, que lo recibieron con afecto y compartieron un momento especial con él. Entre risas y abrazos, los bomberos aseguraron que Salvador ya es "uno más de la familia" y hasta lo bautizaron cariñosamente como su "sobrino", en un vínculo que quedará marcado para siempre por aquella intervención que acompañó sus primeros minutos de vida.
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