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El retiro de Pipi D´Ambrossio, un emblema del básquet de Alejandro Korn y la región

A los 36 años, jugó su último partido con la primera del Club Social de Alejandro Korn el último fin de semana. Entrevista y repaso por su carrera.

Más de 28 años pasaron desde que Mariano “Pipi” D´Ambrossio se puso por primera vez la camiseta del Club Social de Alejandro Korn para jugar al básquet en la categoría de Pre Mini hasta que se la sacó el último viernes, cuando disputó su último partido como local. Con la cancha llena, la familia Verdiblanca le rindió homenaje a su jugador emblema, que durante más de dos décadas cosechó victorias, títulos y alegrías y se ganó la admiración de compañeros, rivales, entrenadores e hinchas que lo vieron crecer y también crecieron con él

Con más de 15 campeonatos ganados, participaciones en selecciones regionales e incursiones en el profesionalismo –pero con vueltas recurrentes al Social-, D´Ambrossio adquirió el status de referente del básquet amateur de la zona sur del conurbano. Lo logró en el marco de una generación de grandes jugadores del Club Social que se erigió como dominadora de la Liga de Esteban Echeverría y que tuvo participaciones exitosas a nivel provincial. Hubo recambios de nombres, pero el de “Pipi” siempre se mantuvo, al igual que el entusiasmo de hinchas y socios por seguir al equipo. Incluso, en los últimos años, ese fervor aumentó.

Con 36 años, D´Ambrossio dijo en diálogo con El Diario Sur que “hace un largo tiempo” que venía “coqueteando con la idea del retiro”. Cumplió con el objetivo de irse “a tiempo”, cuando todavía mantenía un nivel alto y era protagonista en el equipo.

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Pipi D´Ambrossio vivado por sus compañeros del Club Social de Alejandro Korn el día de su retiro.

Pipi D´Ambrossio vivado por sus compañeros del Club Social de Alejandro Korn el día de su retiro.

“Podría haber seguido un par de años más, pero desde lo físico se me hacía difícil, más que nada por mi manera de jugar, que es muy física. Uno se va haciendo grande y jugar contra chicos jóvenes se hace complicado. Los días después de los partidos lo sentía”, destacó.

Casado con Carla y padre de Pilar (9) y Ginno (5), “Pipi” admitió que el deseo de pasar más tiempo con su familia también pesó en la decisión del retiro. “Me van a ver desde siempre. Pilar tenía cinco días y ya estaba en el club. Me bancan en todas”, resaltó.

Otro punto estuvo en la intención de dedicarse con mayor energía a su trabajo, actualmente en el área de Recursos Humanos del Hospital Británico. “Yo estudié para ser despachante de Aduana pero nunca lo ejercí, y de Recursos Humanos no hice la carrera. Mi idea ahora, con más tiempo, sería volver a estudiar”, proyectó.

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Junto a su familia en el club de Alejandro Korn.

Junto a su familia en el club de Alejandro Korn.

En ese contxeto, al menos en el futuro inmediato, descarta tener un rol en el Club Social como entrenador o dirigente. “Voy a dar una mano con lo que haga falta porque ahí están mis amigos y el club es mi familia, pero al menos por un tiempito no quiero saber nada con el básquet, me quiero desconectar”, aclaró el jugador que tiene un tatuaje con el escudo de su club.

La historia de Pipi con el básquet Verdiblanco arrancó cuando tenía ocho años, con la categoría pre mini. Enseguida empezó a destacarse y a jugar con los equipos mayores a su categoría y también en las selecciones de la Liga de Esteban Echeverría. A los 16, en el año 2001, cuando estaba en la categoría de cadetes, debutó en la primera. Con su metro noventa de altura, fue consolidando la fuerza de piernas para sacar ventaja en los contrataques y la potencia física para superar a los rivales.

A los pocos años le llegaron ofertas para ser un profesional pago en el Torneo Nacional de Ascenso (TNA): en 2006 firmó con Atenas de La Plata, donde se mantuvo dos temporadas; luego pasó a Regatas de San Nicolás y en 2009 jugó en el club Pedro Echague de Capital Federal. Pero en aquella época siguió aprovechando cada receso por vacaciones para volver a calzarse la camiseta verdiblanca y jugar con sus amigos, en la cancha de su pueblo.

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Sus inicios en el Club Social de Alejandro Korn, siempre con la camiseta número 8.

Sus inicios en el Club Social de Alejandro Korn, siempre con la camiseta número 8.

Aunque tenía ofertas para continuar como profesional pago, en 2009 optó por instalarse en Alejandro Korn. En su historial en el club, se coronó campeón de la Liga de Esteban Echeverría nueve veces (el Social ganó ese título en 11 oportunidades) y también levantó otros trofeos de la misma asociación, además integrar cada año su selección. La potencia de su juego y su físico se complementaron con una actitud ganadora que resultaba arrolladora en los partidos importantes.

Su campaña en el Social después tuvo una interrupción, en la temporada de 2017/2018, cuando fichó con Racing Club para competir en el Torneo Federal. “En ese momento tenía 34 años. Quería sacarme las ganas de jugar un año más como profesional, y lo pude disfrutar mucho y estar a la altura”, reflejó Pipi. En el final de ese año, volvió al Social y obtuvo el título de la Liga de Esteban Echeverría en una recordada final ante el clásico rival, el Deportivo San Vicente. Hubo otra temporada más y luego la pandemia.

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En Racing de Avellaneda, como profesional, en 2018.

En Racing de Avellaneda, como profesional, en 2018.

Finalmente, llegó el “último baile” de 2021, con un retiro como local en un partido por el Torneo Provincial que el Verdiblanco ganó en tiempo suplementario. El club lo homenajeó en una noche emotiva. “Estoy muy agradecido, me sorprendieron mucho los mensajes de ese día. Además del contacto con la gente más cercana, me llegaron muchos mensajes de rivales o de gente con la que no he tenido una relación personal, todos con palabras de cariño, felicitaciones, apoyo”, contó.

Y repasó: “Tuve la suerte de cruzarme siempre con buena gente y poder aprender de ellos. Cuando era chico mi vieja me llevaba a todos lados y siempre me acompañó, pero cuando no podía siempre estuvieron familias como los Lede, los Pupilli, Descalzo, Rioyo. El ambiente del club es ese, y tuve la suerte de poder crecer adentro del club con esas familias”.

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La selección de la Liga de Esteban Echeverría, siempre integrada por jugadores de Alejandro Korn.

La selección de la Liga de Esteban Echeverría, siempre integrada por jugadores de Alejandro Korn.

Sobre las claves para mantenerse por 20 años como referente del Club Social, D´Ambrossio sostuvo: “Para los deportistas amateur esto es una pasión y lo hacemos por eso. Aparte yo siempre fui muy competitivo, siempre quise estar y competir. No es fácil. A medida que vas siendo grande tenés trabajos e hijos y el básquet deja de ser tu prioridad. Pero siempre te hacés un hueco para estar. No lo hacés solo por vos sino también para no dejar en banda a tus compañeros”.

Y agregó: “Tuve mis vaivenes de estar cansado, pero la dinámica de todos los días, de competir, ganar, y equipos nuevos que se arman me llevó a seguir. Han quedado muchos compañeros en el camino que se fueron, pero en el club hay un sentido de pertenencia muy grande y todos quieren seguir yendo”.

En el Club Social ya extrañan a “Pipi”, pero la marca que dejó su entrega y su espíritu deportivo tienen continuidad en el recuerdo de la gente.

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