Tres jóvenes amigos de San Vicente vivieron en Qatar la aventura de sus vidas. Pudieron alentar a la Selección Argentina desde la cancha en cada partido de la fase eliminatoria, cumplieron con cábalas milimétricas, desplegaron en Doha la indumentaria del Club Deportivo San Vicente, lucieron en la final del mundo una bandera que se volvió icónica, defendieron el orgullo nacional ante hinchas brasileños que alentaban a Francia… Y sí, se llevaron en sus pupilas el premio más impresionante: ver a Lionel Messi levantar la Copa del Mundo luego de un partido para el infarto.
Tres amigos de San Vicente vivieron una aventura inolvidable en Qatar: cábalas y pura emoción
Matías Tiraboschi, Ramiro Razeto y Joaquín Quipildor son tres amigos de San Vicente que vivieron el Mundial en Qatar. Las anécdotas que les dejó el viaje.
Los amigos que vivieron ese viaje inolvidable son Matías Tiraboschi, Ramiro Razeto y Joaquín Quipildor, de 26 años. “Planeamos el viaje con mucha anticipación y sacamos entradas para octavos y cuartos de final asumiendo que Argentina clasificaba primero en su grupo. La pasamos muy mal con la derrota con Arabia y el primer tiempo con México. Pero había que creer y creímos. Y lo que vivimos fue una locura, no se puede explicar este sentimiento”, contó en diálogo con El Diario Sur Tiraboschi, desde Estocolmo, en una escala previa al regreso a San Vicente.
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Durante la final, al término de los 90 minutos del partido, con el empate reciente de los franceses, en una ida al baño Matías se encontró con hinchas brasileños que empezaron a cargarlo. La situación se puso tensa y llegaron a un desafío cuerpo a cuerpo que finalmente fue interrumpido por la policía, que se llevó del estadio al brasileño. "Estaba como loco por lo que estaba pasando en el partido y casi nos vamos a las piñas. Por suerte terminó todo bien", dijo Matías.
Entre algunas cábalas, el grupo de amigos usó la misma ropa para todos los partidos. “No somos enfermos con estas cosas, pero como se iba dando, había que cumplir”, remarcó Tiraboschi.
Además, tuvo una “anti cábala”. Si bien en su valija llevó la camiseta del Club Deportivo San Vicente, donde juega al fútbol, los colores azul y rojo no entraron a los estadios en los partidos de la Selección. “Este año no anduvimos bien con el Depo y me pareció que no era buena idea llevar esa camiseta a la cancha”, contó el joven, que sí lució los colores sanvicentinos en diferentes puntos icónicos de Doha.
El otro amuleto fue una bandera con la carta del 5 de copas de los naipes españoles, que tiene un significado especial para el plantel de la Selección, según contaron en el documental “Sean Eternos”. “La promesa con los pibes era que solo la sacábamos de la valija en la final. Y en los festejos en Doha la vieron los jugadores desde el micro y nos saludaron, fue impresionante”, sumó Tiraboschi. Y apuntó: “Después de eso ya queríamos estar en Argentina para vivir los festejos allá con nuestra gente. Es muy emocionante todo”.

