Cerca de 200 hectáreas se quemaron en San Vicente durante el último fin de semana como consecuencia de tres grandes incendios de pastizales registrados entre el sábado y el domingo en distintos puntos del distrito. Así lo confirmó a El Diario Sur el jefe de Bomberos Voluntarios de San Vicente, Ariel Bondoni, quien detalló el alcance de los siniestros, el despliegue de los cuarteles y los daños materiales y ambientales.
Se quemaron 200 hectáreas en San Vicente en tres grandes incendios
San Vicente sufrió tres grandes incendios en diferentes puntos del distrito que demandaron una gran cantidad de recursos de los Bomberos Voluntarios.
El incendio de mayor magnitud ocurrió el domingo 8 de febrero sobre la calle Matheu al 4700, pasando la Ruta 6, cuando un automovilista que viajaba con su familia perdió el control, chocó y el vehículo se prendió fuego, propagándose luego al campo lindero. “No hubo heridos, pero estimamos que se quemaron 104 hectáreas”, señaló Bondoni. En el lugar trabajaron dotaciones de San Vicente, con apoyo de General Las Heras, Almirante Brown y Glew. Ese mismo domingo se registró otro foco en Alejandro Korn, sobre calle San Martín, en las inmediaciones de una quinta ubicada al 2300, donde 28 bomberos de Alejandro Korn, Glew, Guernica, Ezeiza y Almirante Brown combatieron el fuego entre las 14 y las 23, logrando extinguir un incendio que afectó 30 hectáreas.
El tercer incendio se produjo el sábado, sobre la Ruta 210, desde la Ruta 6 hasta el barrio La Pradera de Alejandro Korn, donde se quemaron 49 hectáreas. Allí intervinieron siete dotaciones locales, bomberos de Brandsen y un total de 30 efectivos, que trabajaron desde las 12 hasta las 19 horas. En ese sector fue necesario realizar un corte preventivo de la Ruta 210 durante unas cuatro horas debido a la falta de visibilidad provocada por el humo, con intervención del SAME, patrullas y personal municipal, que realizaron una evacuación preventiva.
Bondoni advirtió sobre los costos operativos: “Gastamos entre 2 y 3 millones de pesos entre combustible y roturas, y todavía no está contabilizada la reparación de un camión que quedó fuera de servicio”. En ese sentido, explicó que el cuartel local debe afrontar todos los gastos: “Nosotros nos tenemos que hacer cargo por ser jurisdicción nuestra, y cada cuartel que viene a colaborar se tiene que ir con los tanques llenos y el personal atendido”.
El jefe de Bomberos destacó que el 80% del cuerpo activo respondió a la emergencia, pese a que “muchos chicos están de licencia por vacaciones”, lo que obligó a solicitar refuerzos por la magnitud y extensión de los incendios. Agradeció especialmente la colaboración de los cuarteles de Guernica, Almirante Brown, Ezeiza, Glew, General Las Heras y Brandsen, así como el acompañamiento del Municipio de San Vicente, que aportó “dos cisternas, motoniveladora, personal y hasta un mecánico que reparó una unidad”.
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Finalmente, Bondoni volvió a hacer hincapié en la Ley Provincial 14.892 de Manejo del Fuego, que “prohíbe iniciar incendios en la vía pública y la quema de pastizales, rastrojos y restos de poda sin autorización”, y adelantó que desde la institución trabajan en un proyecto de ordenanza local para reforzar las sanciones. “Desde la institución vamos a pregonar la tolerancia cero con esto”, afirmó, y pidió “un poquito de empatía con los bomberos, porque todo esto es voluntario”.
Testimonio de uno de los vecinos afectados por los incendios
Por otro lado, uno de los vecinos afectados fue Keven Ham, quien vive en uno de los campos incendiados a la altura de la Ruta 6 y fue testigo de la propagación del fuego. Según relató, el siniestro comenzó cuando “un auto perdió el control, se metió dentro de un campo y se prendió fuego”. En el vehículo viajaban “un hombre, dos niñas y una mujer”, y a partir de allí “empezó a agarrar todo el campo, que fue prácticamente consumido en su totalidad y después pasó al nuestro”, contó en diálogo con El Diario Sur.
Ham destacó principalmente la respuesta solidaria de los vecinos y el esfuerzo del cuerpo de Bomberos Voluntarios. Explicó que, junto a otros vecinos y los bomberos, intentaron frenar el avance de las llamas: “Logramos hacer un contrafuego con muchos vecinos y los bomberos, que a esa altura estaban extremadamente sobrepasados”.
El vecino describió importantes pérdidas materiales y productivas en la zona y remarcó las dificultades para combatir el incendio. “Los dos campos de la derecha y de la izquierda tuvieron pérdidas inmensas: alambrados, tierra y animales que ya no tienen para comer”, señaló.
También contó que, ante la urgencia, “entre los mismos vecinos fuimos cortando alambres para pasar animales de un campo al otro y hacerlos escapar del fuego”. Sobre la magnitud del incendio, sostuvo que había “lenguas de fuego de dos metros y medio de alto”, con un contexto adverso marcado por “el viento y la falta de lluvia”.
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