Mónica Ríos, catequista de San Vicente, creó una maqueta de la Parroquia San Vicente Ferrer con el objetivo de facilitar la enseñanza religiosa a sus alumnos con capacidades diferentes. La iniciativa surgió como una herramienta didáctica para que sus chicos puedan comprender mejor los espacios y el funcionamiento del templo.
Hizo una maqueta de la Parroquia de San Vicente para sus alumnos especiales y ahora la exponen en el templo
Mónica Ríos hizo una maqueta con fines educativos y durante el mes de febrero se puede visitar en la parroquia de San Vicente. Cómo es dar catequesis a chicos con capacidades diferentes.
La maqueta se encuentra expuesta en la parroquia durante el mes de febrero y puede ser visitada por el público. “Cualquiera puede ir a verla. Va a estar todo este mes y por ahí un poquito más, hasta que la necesite para los encuentros de catecismo que doy en mi casa”, indicó la catequista.
Ríos también realiza otros trabajos con fines religiosos, como el pesebre que se arma cada Navidad en el altar. “Todo lo que hago lo hago por amor a los niños y por amor a Dios”, expresó ella, que hace artesanías en madera en su negocio Artesanías Moni, ubicado sobre la avenida San Martín.
En diálogo con El Diario Sur, Ríos explicó cómo nació la idea: “Soy catequista especial y doy clases a chicos que a veces les cuesta entender ciertas cosas. Mi inquietud fue tratar de llegar a ellos lo más posible. Fue creada por amor a ellos”, señaló.
La maqueta permite identificar las distintas partes de la parroquia y comprender su significado. “No fue creada con la idea de ‘voy a hacer una maqueta’, sino con ese fin educativo, explicó.
Ríos realiza los encuentros de catequesis en su casa: “Gracias al padre Francisco y al padre Federico doy catecismo en mi casa”, contó. Y agregó: “No todos los chicos comprenden de la misma manera, por eso fue pensada como algo educativo”.
La maqueta fue realizada íntegramente por ella, con materiales de fibrofácil. “La creé toda yo. No tengo estudios, tengo hasta séptimo grado, pero creo que todos tenemos dones que Dios nos regala”, afirmó. Y contó: “Fui a sacar fotos de la parroquia para que quedara lo mejor posible".
“Entre las tareas cotidianas y pensar cada cosita, debo haber tardado más o menos un mes”, detalló. La maqueta incluye elementos móviles y detalles pensados para el aprendizaje: “Está el Santísimo, el sagrario, las velitas, todo lo más didáctico posible para que los chicos lo vean y lo tengan cerca”.
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El apoyo de la comunidad de San Vicente en la actividad religiosa
La maqueta cuenta con iluminación interior: “Tiene luz por todos lados. Toda la parte de electricidad la hizo mi marido, que es técnico electromecánico”, explicó y agradeció el aporte del bombero Hernán Landaburu. Según relató, muchas de las técnicas utilizadas fueron nuevas para ella: “Hay cosas que no las había hecho nunca en mi vida como el vitro. Siempre confío y la ayuda viene de Dios”.
Ríos resaltó el trabajo en equipo en la catequesis: “Tengo una compañera catequista, Andrea, que me ayuda muchísimo. Juntas tratamos de contener, ayudar y enseñarles a los chicos el amor de Dios”, y destacó el acompañamiento dentro de la comunidad: “El padre Federico nos da mucha libertad para expresarnos. Cada uno aporta lo que puede”.
Además, contó cómo fue su recorrido en la catequesis adaptada: “Al principio me pareció un mundo muy difícil, pero me enamoré de esos chiquitos, empecé a mirarlos a los ojos y a tratar de llegar al corazón”, explicó. Según relató, hace 27 años que acompaña a chicos con distintas patologías, “siempre respetando sus capacidades y apoyando a las familias”. En ese recorrido agradeció el apoyo de Massimiliana Mazzuchelli, Juanita Sanguineti, Patricia Ordoñez y Andrea Torres, su actual compañera.
Si bien utilizan una guía común para los contenidos, aclaró que el trabajo se adapta a cada alumno: “Yo primero miro a los niñitos, porque depende de sus capacidades es cómo debemos enseñarles. La catequesis especial no se da por un librito, se da con el corazón”. En ese marco, señaló que recurre a juegos, imágenes y materiales visuales: “No es lo mismo un no vidente que el que ve, el que se sienta o el que se para. Vamos creando y buscando la manera de llegar a cada chiquito, y por eso se me ocurrió la maqueta de la parroquia, para que puedan ver, entender y comprender lo que tratamos de explicarles”.

