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Buscan al tiburón bebé de una nena de Alejandro Korn: "Lo necesita para dormir y cuando se pone irritable"

La familia de Vida, una nena de 3 años de Alejandro Korn, busca su peluche "tiburón bebé". La nena desarrolló un gran apego por el juguete y lo necesita para atravesar las internaciones debidas a su nacimiento prematuro.

Una familia de Alejandro Korn busca el peluche de apego con forma de tiburón color celeste de su hija Vida, una nena de 3 años, que se aferró a vivir y nació prematura a los seis meses de embarazo pesando 690 gramos.

El miércoles 8 de julio al mediodía, Priscila Ramos pasó a buscar a su hija por el jardín Grillito, ubicado frente a la estación de tren de Guernica. Desde allí viajaron en el tren Roca hasta Alejandro Korn y luego tomaron el colectivo linea 435 a Monte Grande rumbo a su casa, ubicada en el barrio Los Naranjos. En ese recorrido el peluche desapareció: “Llegamos a casa, Vida se durmió, cuando se despertó de la siesta pidió el tiburón y no estaba", recordó la madre en diálogo con El Diario Sur.

Vida junto a sus juguetes, entre ellos el tiburón celeste perdido, en la laguna de San Vicente.

Vida junto a sus juguetes, entre ellos el tiburón celeste perdido, en la laguna de San Vicente.

La familia lo buscó en el jardín, consultó con la docente, con las familias de la sala y también con familiares a los que la niña frecuenta. Sin resultados, Priscila decidió publicar la búsqueda en redes sociales: "Todas las personas empezaron a compartir. Otras se comunicaron por privado ofreciéndome lugares donde comprar otro, pero no se parecían en nada. Yo lo que quería era conseguir uno igual o uno que se acerque demasiado", explicó.

El tiburón se convirtió en su peluche de apego: "Se volvieron inseparables"

Priscila explicó que el peluche acompaña a Vida desde que tenía alrededor de un año y medio. Lo compraron en un bazar porque siempre le gustaron los animales del mar y se convirtió en un indispensable: "Se ve que la textura, la tela, hizo que empezara ese apego. Cuando nos quisimos dar cuenta se volvieron inseparables. Era ir para todos lados. Para bañarse lo dejábamos arriba de la tapa del inodoro esperándola y para dormir se lo frotaba en la carita", contó.

La madre aseguró que todo el que la conoce sabe su importancia: "Si alguien la cuidaba y se olvidaban el tiburón, volvían enseguida a dejarlo. Todos saben que no puede pasar la noche fuera de casa", relató y agregó: "Es un peluche insignificante para muchas personas, pero para ella es recontra importante. Lo necesita para dormir, cuando está irritable o cuando tiene miedo. Se corta la luz y lo primero que hace es agarrar su tiburón bebé".

La situación se volvió más compleja cuando el sábado Vida debió ser internada durante tres días por una insuficiencia respiratoria producida por su nacimiento prematuro: "Le tuvieron que poner suero, le sacaron sangre y cada vez que tenía que pasar por un pinchazo no tenía a su compañero al lado. Eso a mí me estaba matando", recordó Priscila.

Vida junto a sus peluches en su casa ubicada en el barrio Los Naranjos de Alejandro Korn.

Vida junto a sus peluches en su casa ubicada en el barrio Los Naranjos de Alejandro Korn.

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El milagro luego de un diagnóstico fatal

El nacimiento de Vida estuvo marcado por la incertidumbre. Priscila contó que durante un control de rutina, los profesionales detectaron que prácticamente no tenía líquido amniótico y decidieron internarla de urgencia. Luego de realizarle más estudios, le informaron que la bebé no presentaba signos vitales y fue trasladada al quirófano para una cesárea.

Minutos antes de ingresar a la cirugía, una pareja con la que compartía la habitación se acercó a rezar por ellos. "El muchacho empezó a repetir muchas veces 'vida, vida, vida'. Cuando la enfermera me preguntó cómo se llamaba, me acordé de eso y le dije: 'Vida'", contó Priscila y a pesar del diagnóstico fatal: "Cuando sacan a la bebé se dan cuenta de que estaba viva".

Priscila y su hija Vida buscan al peluche de tiburón celeste perdido en Alejandro Korn.

Priscila y su hija Vida buscan al peluche de tiburón celeste perdido en Alejandro Korn.

La recién nacida permaneció 75 días internada en neonatología, y estaba “cubierta por un montón de aparatos, yo cuando la veo dije, este bebé está sufriendo. No estaba sufriendo, estaba luchando”, relató su madre.

A partir de ahí la niña tuvo una recuperación milagrosa: “Al mes llegó al kilo y pasó de terapia intensiva a intermedia. Los médicos de Neo venían a conocer a la bebé chiquitita que no dependía de ningún aparato. Fue una locura”, concluyó Priscila, que busca el peluche de apego de su hija. Quien tenga información del juguete puede comunicarse al 11 2884-5600.

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