
Época de inscripciones: Qué se puede estudiar en San Vicente
En la escuela N° 1 funciona el Instituto 93, que apunta a la formación técnica en administración, sistemas y turismo. En Alejandro Korn, hay un amplio abanico de carreras docentes.
El instituto N° 93 tiene un perfil técnico. La cooperadora cobra una cuota de apenas $ 400 al año. El período de inscripción es en diciembre y febrero, entre las 19 y las 21 horas. El teléfono es 02225 481 175. Las carreras duran tres años y se cursan a la noche.

El instituto N° 99 se aboca a la formación de docentes. Es gratuito y el período de inscripción comienza el 1° de diciembre. Las carreras duran cuatro años y se cursa a la mañana el profesorado en primaria y el resto de las opciones, a la noche. El teléfono es 02225 422853
Una apuesta por la educación a nivel local
San Vicente está catalogada como una ciudad dormitorio. Las opciones para trabajar son reducidas por fuera del sector comercial o el Estado. Lo mismo ocurre con el ámbito estudiantil. Sin embargo, dos institutos de formación superior funcionan a nivel local y brindan una oferta de carreras interesantes para jóvenes egresados del secundario o personas más grandes que buscan una segunda oportunidad.
A Matías Mainero las ojeras lo delatan. Tiene 37 años y cada día su jornada comienza muy temprano en la madrugada y termina a las 22.30. Reparte su tiempo entre su trabajo como soporte técnico de informática, su esposa y sus dos hijos y la carrera de análisis de sistema que cursa en el Instituto Superior 93, que funciona desde hace casi 25 años en el edificio de la escuela N° 1 de San Vicente."Empecé a estudiar de grande, era algo que me había quedado pendiente. Y ahora tengo la expectativa de trabajar en el desarrollo de software", comenta Matías.
"Las cinco carreras que tenemos están orientadas para el mundo del trabajo. El perfil de nuestros egresados apunta a eso. Porque es lo que vienen a buscar acá", define el director del instituto, Juan Carlos Sanguinetti, que trabaja allí prácticamente desde su fundación. Además de sistemas, hay tres posibilidades en administración (contable, pública y marketing) y la carrera para ser guía de turismo, que funciona hace cuatro años.
"En administración y sistemas los estudiantes son muy requeridos. Suele suceder que cuando llegan al segundo año ya consiguen trabajo y aflojan el ritmo de estudio y tardan en recibirse", marca Sanguinetti. El Municipio y algunas empresas re la región se nutren de esos recursos humanos. En el caso de turismo es más complicado. "No hay tanta demanda a nivel local. Estamos tratando de que se generen prácticas y pasantías en el Municipio", dice el director.
Cada año, el 93 arranca sus clases en marzo con una matrícula de 450 alumnos. Al final del primer año llega un 60 %, y se terminan recibiendo el 25 %. "Acá tenemos los que recién terminan la secundaria y las personas mayores que buscan una oportunidad. La institución piensa mucho en ellos y en dónde se van a poder insertar laboralmente. Y si bien ofrecemos articulaciones universitarias, las carreras están pensadas para que ya salgan listos para trabajar", sostiene el contador Fabio Gelsi, docente de administración.
En sistemas, la formación le abre posibilidades a los estudiantes. "La idea es que el egresado pueda trabajar para una empresa como desarrollador o analista, o que pueda hacerlo freelance y ser su propio jefe", explica el ingeniero en informática Leandro Pini, que da clases de programación.
Formarse para formar
La matrícula del Instituto Superior de Formación Docente N° 99 es de 850 alumnos, según calcula su director, Héctor Echevarne. Las clases se dan en el edificio del colegio Nacional Almafuerte de Alejandro Korn, y el abanico de carreras es amplio: educación inicial, educación primaria, educación especial, matemática, biología y economía. Las tres primeras, por la alta demanda laboral que tienen, son las más elegidas.
Cecilia Fernández tiene 29 años y estudia para ser maestra. Además, trabaja como profesora de inglés. "Al estar cerca y no tener que viajar, te da la posibilidad de hacer las dos cosas al mismo tiempo. El nivel es muy bueno y los docentes son profesionales, pero a la vez accesibles y comprensivos con los tiempos de cada uno", asegura.
El presidente del Centro de Estudiantes, Jorge Yedro, que estudia el profesorado en economía, coincide. "Tenemos muchos especialistas que nos enseñan de modo académico para que lo bajemos al área del secundario y lo entiendan los adolescentes. Hay licenciados en economía, sociología, ciencia política, ingenieros. Son exigentes pero a la vez te permiten negociar los tiempos", apunta.
En los dos centros de enseñanza la situación es similar. El que la define mejor es el director Sanguinetti: "La mayoría de nuestros docentes son del ámbito profesional. Preparamos a los alumnos para el mundo del trabajo porque somos del mundo del trabajo y lo conocemos".

