Gripes, anginas, tos y problemas respiratorios. Ese tipo de enfermedades siguen apareciendo con gran frecuencia entre las consultas que se realizan en Hospital Ramón Carrillo de San Vicente a pesar de que ya empezó el mes de septiembre y faltan días para el inicio de la primavera.
Los médicos aseguran que las enfermedades de invierno se extienden cada vez más
Los profesionales del Hospital Ramón Carrillo de San Vicente sostuvieron que siguen apareciendo enfermedades respiratorias a pesar de la cercanía de la primavera.
“Esto se da por el cambio climático”, explicó el doctor Horacio García, director asociado del centro de salud. “Las patologías invernales se han extendido en el tiempo. Antes estaban focalizadas en los meses en los que comenzaba el frío. Ahora empiezan antes y siguen hasta casi la primavera”, agregó.
La pediatra Silvia Marelli aseguró que los cambios abruptos de temperatura en un mismo día afectan al aparato respiratorio “y provocan que se extiendan las enfermedades típicas del invierno”. “Este año hemos recibido menos cantidad de pacientes y menos casos graves, pero todavía está circulando lo respiratorio por los días de frío y humedad”, comentó la doctora.
El director García aportó que en el primer semestre del año el hospital atendió 115 mil consultas y que las especialidades “más cargadas” son clínica médica, pediatría y neumonología.
El cardiólogo Horacio Soler dijo que para los pacientes coronarios o con insuficiencia cardíaca “las patologías respiratorias aumentan los episodios de descompensación”. “Es la consecuencia de que el clima haya cambiado y las estaciones ya no se diferencien tanto entre sí”, advirtió Soler.
El terapista Raúl Huetagoyena, por su parte, hizo hincapié en las nuevas problemáticas que aparecieron en la región por el cambio climático, como el dengue, el zika y la chikungunya. “Ahora el clima favorece a los mosquitos y por eso se dan esas enfermedades en el verano”, afirmó el profesional y resaltó la importancia de una consulta temprana ante síntomas como la fiebre, las erupciones en la piel o el dolor articular. “Es importante que no progresen, sobre todo en los embarazos”, puntualizó.

