San Vicente |

El innovador plan de científicos y alumnos para limpiar la laguna de San Vicente

Son dos investigadores del CONICET y estudiantes de la Escuela Agraria. Introducen insectos para controlar las plagas. Ya da resultados.

Dos biólogos investigadores del CONICET y un grupo de alumnos de la Escuela Agraria N° 1 llevan adelante un innovador proyecto para limpiar el espejo de agua de la laguna de San Vicente, que desde hace varios años tiene parte de su superficie cubierta por dos especies de plantas acuáticas.

El plan consiste en incorporar insectos que son "enemigos naturales" de esas plantas para volver a equilibrar el ambiente.

Y los resultados ya están a la vista: en conjunto con la máquina del Municipio avocada a sacar los camalotes, la "batalla biológica" contra las plantas invasoras ya logró liberar gran parte de la laguna.

"Estamos introduciendo tres especies de insectos para el control de los repollitos, que son los originales de la laguna, y de los camalotes conocidos como jacintos del agua, que fueron plantados hace varios años y que se hicieron plaga", explicó a El Diario Sur el investigador del CONICET y coordinador del proyecto, Alejandro Sosa.

"Los chicos están muy entusiasmados y esta es una de las primeras experiencias a nivel internacional en control de especies en las que se involucra a una escuela", agregó su par Tomás Riguetti. Ambos forman parte de la Fundación para el Estudio de la Especies Invasivas.

En la mañana de este lunes, los chicos y los científicos se sumergieron en la laguna para juntar de forma manual una buena cantidad de camalotes. Ya tienen en la escuela tres piletas llenas en las que crían a los gorgojos (que solo se alimentan de esas plantas acuáticas), con el objetivo de liberarlos en el espejo de agua de forma masiva.

"Es una experiencia muy buena trabajar con investigadores tan importantes, estamos aprendiendo mucho", valoró Santiago Pettinicchio, alumno de cuarto año. Su compañero Camilo Navarro sumó: "Dentro de unos años, cuando miremos la laguna limpia, vamos a sentir que colaboramos para que eso esté así".

Ayelén Adams, de sexto año, luego de haber estado con el agua hasta la cintura, no podía ocultar el orgullo por la tarea que llevan adelante: "Esto va a ayudar mucho a San Vicente, para que vengan más personas y haya turismo". Brenda Ciurlandi agregó: "No en todas las escuelas tienen la posibilidad de hacer un proyecto que mejore la vida de su pueblo".

Según evalúan los biólogos, que empezaron a incorporar los gorgojos desde hace un año, el trabajo viene dando sus frutos. "Con la acción de los insectos logramos reducir el tamaño de las plantas. Eso facilita mucho la tarea de la máquina que las extrae manualmente. Son dos acciones complementarias", aseguró el investigador Sosa. El objetivo al que apuntan es que, en adelante, la escuela pueda hacerse cargo del control de las especies.

En 2013, el Municipio de San Vicente había introducido en la laguna la especie jacinto del agua, con una idea ornamental (en primavera tiene flores violetas) y también para frenar la avanzada de los repollitos. Pero no funcionó: la nueva especie se hizo plaga y llegó a tapar el 90 % del espejo de agua.

Desde 2016, el Municipio inició diferentes acciones para la limpieza. La acción en conjunto entre los científicos, la escuela y la máquina parece ser la solución. Actualmente, está cubierta el 30 % de la superficie. Los expertos calculan que llevará más de un año que la situación vuelva a la normalidad. Pero muestran optimismo: "Vamos por el buen camimo".

 

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