Luego de la polémica por la falta de medidas de seguridad en el emprendimiento Robles de San Vicente, los inversores decidieron montar una estructura de madera en el frente de la obra con la que extendieron una mediasombra verde dos metros por delante de la construcción. Los responsables de Robles resaltaron ese supuesto avance ante El Diario Sur.
El cambio en la fachada de la construcción llegó días después de que el concejal massista Juan Montalvo presentara un proyecto de comunicación en el Concejo Deliberante para saber por qué Robles la obra de mayor envergadura del distrito- no cumplía con una medida de seguridad básica como tener el perímetro cercado. El Diario Sur reflejó el pedido del edil y la preocupación de los vecinos de la cuadra, que se veían desprotegidos ante el desarrollo.
Robles está ubicado sobre Rivadavia a la altura de la calle Quintana. El proyecto queda delimitado por las calles San Luis y Pesoa. El principal riesgo que marcaban los vecinos de la cuadra es por la edificación que da a Rivadavia. Ese frente en construcción estaba completamente expuesto a la calle y no había ninguna protección para quienes pasan por la vereda. Ahora los responsables de la obra colocaron una lona dos metros por delante de la obra.
Una obra polémica y con antecedentes
La desarrolladora de Robles es la empresa Dotorales, cuyo representante es Claudio Andrilli, y su comercialización corre por cuenta de la inmobiliaria Mazzei. Según la información que publican en sus redes sociales, el proyecto apunta a entregar casi 400 departamentos, 50 oficinas y 32 locales. No está claro si el Municipio está en condiciones de cumplir con la demanda de servicios que implicaría esa estructura.

Ya hay un antecedente de falta de seguridad en el lugar. En enero de este año, un albañil de unos 50 años sufrió una fuerte caída desde unos dos metros y medio de altura. El hombre tuvo una fractura expuesta en una de sus piernas. En ese marco, las autoridades alertaron sobre la precariedad de las condiciones de trabajo para los obreros: no tenían ni cascos ni arneses que los sostuvieran, y tampoco el calzado adecuado.







