"Tuvimos un problemita", le dijeron a Agustín. Acto seguido, le consultaron al dueño del auto si su vehículo tenía seguro contra todo riesgo. Cuando el dueño se presentó en el lugar, le explicaron que uno de los empleados se había resbalado con el jabón al querer mover el auto, que era automático" y lo chocó contra una de las paredes, dejando la parte delantera destrozada.
Ante eso, empezó una discusión para ver quién se haría cargo de los daños: el dueño contó a Telefé Noticias que su seguro cubre a terceros de forma completa, pero no en este tipo de incidencias. El agravante reside en que, según se pudo comprobar, el lavadero de Caballito no cuenta con un seguro que lo cubra en este tipo de episodios en el que la responsabilidad es totalmente suya.
"Cuando pude hablar con el dueño, al principio estaba todo en buenos términos. Sin embargo, cuando llevé el presupuesto, me dijo que estaba inflado, que los estaba estafando", contó Agustín. La situación empeoró cuando se enteraron que el arreglo rondaría el $1.700.000.
El hombre quiso increpar al dueño del lavadero, este acusó sentirse mal de salud y se retiró. Ahora el dueño del auto y el lavadero de Caballito irán a juicio: tendrán su primera audiencia el 29 de agosto en Tribunales. Agustín pretende, por su parte, que le paguen lo que valen verdaderamente los repuestos.

