Marilyn Montenegro es una de las tantas voluntarias de la fundación Patitas Glew, un refugio dedicado a rescatar perros de la calle y reubicarlos en casas que quieran adoptar. En exclusiva con El Diario Sur, Marilyn cuenta cómo es el proceso de adopción, las actividades que realiza la organización y cuánto los atravesó la pandemia.
"Nos llegaron muchos mensajes porque la gente fallecía de covid y los perros quedaban solos"
Marilyn Montenegro es voluntaria en Patitas Glew, una de las más organizaciones rescatistas de perros más reconocidas de la zona.
¿Cómo afectó la pandemia a Patitas Glew?
Con respecto a lo que fue la pandemia podría dar dos puntos de vistas totalmente diferentes. El primero que es lo más feo, que cuando empezó la pandemia Patitas sufrió bastante en todo aspecto, principalmente en lo económico y social. En lo económico porque obviamente las donaciones disminuyeron un montón y en lo social porque, al haber una cuarentena estricta, la gente no salía a la calle y entonces no nos llegaban alertas de perros.
Pero perros en la calle había…
Sabíamos que los perros estaban ahí necesitando una ayuda más que nunca en plena pandemia y siendo totalmente indiferentes porque la gente no los podía ver. Desde ese momento empezamos a evaluar y tuvimos una iniciativa de distribuir alimento balanceado y viandas de comida para los perros comunitarios y callejeros de nuestra localidad. Después, con el tiempo y los permisos todo fue volviendo a la normalidad y retomamos los rescates nuevamente.
¿Qué tipos de alertas recibieron durante estos meses de pandemia?
Mi opinión personal es que fue bastante duro lidiar con la realidad. No de los perros porque es algo que vivimos diariamente, pero nos pudimos poner un poco en el lugar de las personas. En Patitas Glew todos los días nos llegaban mensajes de gente diciéndonos que se quedaron sin trabajo, que estaban desesperadas y no tenían para darle de comer al perro, que se les iba a morir y querían que nos lo llevemos nosotros. Era gente que no se quería sacar el animal de encima, sino que realmente estaba desesperada. También nos llegaban mensajes de que había gente que fallecía de covid y el perro quedaba solo y nadie se hacía cargo. La pandemia pegó mucho de ese lado. Tristísimo, pero creo que cada cuestión también deja su enseñanza. De nuestro lugar también pudimos enseñar a muchos perros que pasaron situaciones así y para mí eso es muy gratificante.
¿La pandemia tuvo un lado positivo?
La parte buena de la pandemia, si es que la tuvo, fue que, al estar la gente mucho tiempo en sus casas trabajando o estudiando, buscaba una compañía. En eso fue un buen momento para elegir adoptar. Mucha gente comenzó a adoptar para tener un compañero y eso fue buenísimo, porque hacer una adaptación en cuarentena fue genial. Al menos eso vimos desde Patitas Glew. Se le dio oportunidades a muchos perros que teníamos en adopción que hacía tiempo esperaban por una familia. Mi punto de vista es eso: lo bueno dentro de lo malo.
¿Qué actividades realiza Patitas Glew en la actualidad?
En la actualidad seguimos trabajando como desde el primer día. Hay muchos rescates siempre. Rescatamos alrededor de cinco o seis perros por día. Esta última semana, siendo objetiva, hemos rescatado 20 cachorros. Es una barbaridad porque no son cachorros que están sanos, sino que son cachorros que están en pésimas condiciones. Nuestro trabajo sigue activo, tanto en las redes sociales como en la cotidianeidad de las chicas yendo a la veterinaria.
¿Crees que hay una conciencia mayor sobre la adopción de perros?
La gente se va animando más a darle la oportunidad a quien más lo necesita. Antes había perros adultos que eran rescatados y morían en los refugios porque nadie le daba una oportunidad. Hoy esa brecha ya es cada vez más corta. Para nosotras es muy gratificante, porque te das cuenta de que todo el trabajo vale la pena. Sería muy difícil si rescatamos y no salen adopciones. Tiene que ser un ciclo: los perros se rescatan y se entregan. Hay un gran cambio dentro de la sociedad que llegó para quedarse. Entiendo que todavía hay gente que compra perros de raza, pero siento que cada vez son los menos. Para mí eso es super motivador para continuar con una responsabilidad de rescatar a la mayor cantidad de perros para darle una familia que se lo merece.
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¿Cómo es el proceso de adopción en Patitas Glew?
A los interesados le mandamos un cuestionario de preadopción, donde conocemos a las familias: cómo están compuestas, disponibilidad horaria y demás. Después, cada perro tiene una necesidad diferente. Por ejemplo, un perro que tenga problemas de ansiedad va a requerir de un patio para descargar energías, los que son tranquilos pueden estar departamentos y así. Se elige a la familia depende de la necesidad de cada perro. Siempre les pedimos fotos y videos del hogar para corroborar que esté todo bien cerrado y prevenir futuros extravíos. Si está todo en orden, pedimos un número de contacto y después hay un período de adaptación, en el que por 15 días ponemos a prueba el comportamiento del perro con la nueva familia y de la familia con el nuevo perro. La adopción se concreta si todo sale bien. Cada perro rescatado por Patitas Glew se va un contrato de adopción, que son pautas y seguimientos. Nosotras nunca nos queremos desprender de nuestros rescatados tan fácilmente. Siempre queremos recibir fotos y videos, entonces todas esas pautas están pactadas en un contrato que lo firma el adoptante y la representante legal de Patitas Glew.
¿Te pasó de encariñarte alguna vez con un perro rescatado que tenías que entregar?
Es algo que pasa muy cotidianamente en todas las agrupaciones. A veces uno genera un vínculo muy fuerte con los rescatados, más allá de sus historias y de todo lo que eso conlleva. Mismo las voluntarias también son quienes más transitamos a los perros que están más complicados y necesitan cuidados intensivos. En ese sentido, hay vínculos que no se pueden romper y que algunas veces nos desesperamos por tener que dejarlos ir. Uno no sabe cómo lo va a cuidar la otra persona o si lo va a querer. Hay casos particulares en las que las voluntarias terminamos adoptando, generalmente a quienes menos tienen posibilidades, como aquellos que son discapacitados, están heridos o son viejitos.
¿Trabajan con otros animales además de perros?
Tenemos conocimientos de que existen otras agrupaciones de la zona que se encargan de rescatar equinos. Estamos a favor de la causa, pero nosotras no nos queremos desviar. Nuestra prioridad siempre van a ser los perros del conurbano sur, pero siempre desde Patitas Glew apoyamos todas las causas que tengan que ver con detener el maltrato animal.


