Ignacio Carballo es director del Ecosistema de Programas Fintech para América Latina en Universidad Católica Argentina y experto en la tecnología aplicada a la economía. En diálogo con El Diario Sur, el economista analiza el mercado de las fintech y explica a qué se deben los éxitos de empresas argentinas como Mercado Pago o Ualá, que esta semana se transformó en el décimo “unicornio” del país al ser valuada en más de mil millones de dólares.
"Mercado Pago o Ualá apuntan a un sector históricamente desatendido por la economía tradicional"
El economista Ignacio Carballo sostiene que el sistema financiero digital es importante para incluir a la población no bancarizada.
En pocas palabras, ¿qué son las fintech?
Se llama fintech a cualquier manifestación de la tecnología aplicada a la finanzas y surgieron desde distintos ángulos. Podemos definir a las fintech como un fenómeno más de la transformación digital. Es un subconjunto de la tecnología, un sistema que va por fuera de la banca tradicional, pero que también está inmerso en ella, ya negocios como el core bancario que son fintech.
¿Cómo surgieron?
Las primeras fintech aparecieron en la década del 90 y a principios del nuevo siglo, con empresas como Pay Pal, Alipay de Alibaba o Mercado Libre en el 2004, que fue cuando empezó a tener un sistema de pagos. Con nombre y apellido, es un fenómeno que se pronunció en una revista financiera en 2004. En ese momento comenzó a aparecer en los buscadores y recién en 2012 empezó a ser utilizada de manera marketinera por la prensa, principalmente por casos de éxitos como Transferwise o Lending Club.
A simples rasgos, ¿cuáles son las ventajas de aplicar tecnología en la economía?
La ventaja de aplicar tecnología en la economía son muchísimas. La primera, es la eficiencia; la segunda, cuando esté bien aplicada, la seguridad; la tercera podría ser la escalabilidad y, sin dudas, también me parece muy importante la generación del valor agregado que es consecuencia de todo lo otro en el marco de la Economía del Conocimiento, que ya es un sector que en el mundo, dentro del sector servicios, está creciendo de manera descomunal.
¿De qué manera la tecnología puede contribuir a la disminución de la corrupción?
La tecnología blockchain aumenta la transparencia cuando es bien utilizada y está bien auditada. En ese sentido, por supuesto, incrementa la formalidad y disminuye la corrupción.
¿Existen o podrían existir aspectos negativos en la tecnología aplicada en la economía?
Sí, por supuesto. Al momento de innovar en temas tecnológicos lo que sucede es que no todas las personas están incluidas digitalmente. No todo el mundo tiene acceso a internet. A día de hoy, entre un 40 y 45% de la población mundial no tiene acceso a internet. Esto en distintas economías puede variar. Un ejemplo extraño es El Salvador, donde solo el 45% de su población tiene internet, y el presidente busca poner al bitcoin como moneda de curso legal. Son varios ejemplos, pero todo esto redunda en que hay personas que no pueden ingresar al sistema digital y otras que, si ingresan, son vulnerables a sufrir estafas o hackeos. Es necesaria una educación digital para tener inclusión tecnológica responsable.
¿Por qué hoy en día empresas como Mercado Pago o Ualá son las más cotizadas del país?
Por varios motivos. Las cotizaciones dependen mucho de la prospección de crecimiento a futuro y tanto Mercado Pago como Ualá están yendo hacia un sector históricamente desatendido por las finanzas tradicionales. También ya arribaron a la mayoría de los países la región. Esto hace que, una América Latina donde, según el último dato, apenas la mitad tiene acceso a una cuenta bancaria, el océano de potencial a clientes es enorme. Si le sumamos aquellos que tienen malos accesos a cuentas bancarias, los llamados sub bancarizados, que tienen cuenta bancaria pero no hacen uso de ella, ese océano se multiplica el doble.
¿Cómo podría profundizarse Argentina en la Economía del Conocimiento?
Incentivos, incentivos, incentivos, principalmente tributarios. De divisas también. Recordemos que la exportación real de servicios es algo que para nuestro país es muy necesario, pero se ve limitado lamentablemente por, justamente, estos cuellos de botella que nosotros tenemos con el tipo de cambio. En última instancia, a través de la generación de más capital humano para servir al sector.


