Tres empresas empezaron a aplicar en Argentina la jornada laboral reducida. Desde los primeros días de agosto, la empresa cordobesa Global Think Technology, una tecnológica que se dedica a brindar productos y servicios para soluciones digitales integrales, acordó con sus empleados que trabajen cuatro días y que descansen tres. En octubre del año pasado, la compañía de software Midas se convirtió en la primera reducir la jornada laboral a cuatro días y, en julio de este año, la multinacional japonesa Ricoh, que cuenta con 200 empleados en el país, inició una prueba piloto por dos meses en la que los trabajadores cobraron lo mismo que antes por menos horas de trabajo.
Debate por la reducción de la jornada laboral: las miradas de empresarios y sindicalistas
Tres empresas argentinas ya aplican cuatro días laborales y tres de descansos. Para la UIA, solo se puede aplicar en industrias de alta productividad, como la tecnológica. Gremios piden que se discuta.
El sistema que viene siendo puesto en práctica en todo el mundo de a poco comienza a llegar al país y el debate empieza a hacerse moneda corriente. Ante eso, El Diario Sur habló con empresarios y sindicalistas para que dieran su opinión al respecto
José Luis Ammaturo, titular de la junta directiva de la Unión Industrial Argentina (UIA), sostuvo que “la jornada de cuatro días solo es posible en un contexto de alta productividad y la Argentina, lamentablemente, no es muy productiva”. Y detalló: “No es por culpa de los trabajadores o de los empleadores, sino por las leyes laborales, reglamentaciones, los sindicatos y la situación económica en general”.
En ese sentido, el miembro de la UIA comentó: “No obstante, hay empresas y rubros que sí pueden ser altamente productivos y entonces pueden aplicar este sistema, como el sector tecnológico”. Y agregó: “No está mal y tampoco estoy en contra de la jornada laboral reducida. Lo importante siempre va a ser producir, no la cantidad de horas que uno esté en el puesto de trabajo. Si hay empresas que pueden lograr producir en cuatro días lo que otras hacen en cinco, bienvenido sea su aplicación. Además, los trabajadores van a estar mucho más conformes, menos agotados y van a tener mejor producción”.
Por su parte, Raúl Calamante, secretario Adjunto de la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA) de la provincia de Buenos Aires, concluyó que “es necesario que se lleve adelante este sistema de jornada laboral de cuatro días” y, al contrario de Ammaturo, sostuvo: “Están dadas las condiciones. Es una cuestión que se ha puesto en práctica en otros países y dio resultados. Desde el punto de vista de los trabajadores, les permite tener más tiempo de vida por fuera del ámbito laboral y también repercute en la empresa desde la reducción del ausentismo, mayor rendimiento y compromiso”.
El sindicalista de CTA Provincia aclaró: “Esa reducción a cuatro días tiene que mantener el salario, no puede ser a costa de ganar menos. Luego las horas que no son cubiertas por ese trabajador, las ocupará otro. Eso hace que aumente la oferta laboral también”. Y agregó: “Desde los sindicatos y el propio ministerio de Trabajo siempre la vimos como una iniciativa que hay que llevar adelante, aunque obviamente hay una resistencia muy fuerte por parte de algunos empresarios que no lo interpretan de esa manera y siguen pensando como hace un siglo atrás: cuanto mayor explotación se logran mejores resultados. Precisamente, pasa todo lo contrario”.
José Luis Ammaturo - Unión Industrial Argentina (UIA)
“La jornada laboral de cuatro días se piensa como un derecho, un beneficio, pero si no se logra en base a la productividad, implicaría mayores costos. Las empresas que lo pueden dar es porque realmente han logrado una productividad tal que no les hace mella aplicarlo”.
Raúl Calamante - Central de Trabajadores de la Argentina (CTA)
“Yo creo que la reforma se va a dar al mediano plazo. Es totalmente necesaria. Tenemos que avanzar en este tipo de cambios y no en los recortes de derechos. Para eso necesitamos un empresariado que esté dispuesto a discutir seriamente. Cuando hablan de ingresar al primer mundo, hay que tener en cuenta estas cosas”.

