“He visto pasar una gran cantidad de recortes con la opinión de periodistas corruptos ensobrados muy enojados con mi charla de ayer. No sólo que no me sorprende, sino que me halaga ver que les haya molestado tanto mostrar como mienten y lo que lo alteran (sic) los datos duros . CIAO!”, dijo el excelentísimo presidente de la Nación, Javier Gerardo Milei, en su cuenta de X como respuesta a la supuesta repercusión que tuvo su discurso en el hotel Alvear durante el evento “Council of América” frente a cientos de empresarios de los más importantes del país.
Solo sé que no sé nada
Nicolás Varela es periodista y conductor de radio de profesión. De lunes a viernes conduce Buenos Vecinos, un magazine de información y entretenimiento local por FM 88,7 y El Diario Sur en Vivo. También forma parte de FeFIJEE al Extremo, los sábados a las 20.
Esta no es una editorial en la que planeo responder o contradecir a Milei, que nadie se asuste. Principalmente porque no creo tener la autoridad para hacerlo, tratándose del presidente. Pero también porque es una tarea que excede mi capacidad moral e intelectual. Con lo primero me refiero a eso que todos sabemos, ya tuvimos esa conversación. Luego, incluso haciendo esa salvedad, me resulta imposible responder a lo que no conozco. No sé qué clips vio, ni de qué periodistas ensobrados corruptos y muy enojados habla. No sé en qué parte de su discurso mostró que éstos periodistas mienten. No sé cuánto alteran a estos periodistas los datos duros.
Capaz se refería a las expresiones que tuvo sobre el empleo y el salario. Durante su larga y cada vez más aburrida presentación mencionó estas dos variables, pero si tengo que ser honesto no entendí muy bien así que simplemente voy a citar de la forma que mejor me salga; pido disculpas de antemano si cometo algún error. Sobre los que critican el plan económico, dijo: “etoe ven en los imbe si la no boeno pero aumenta el desempleo. No, no aumentó el desempleo. El desempleo no aumentó. No aumentó el desempleo. No, bueno, caen los salarios. No, tampoco caen los salarios”. Venía de explicar que los recursos de una economía no se pierden, “se reasignan”. Todo lo que se perdió en empleo, comercio, industria y salario no se perdió como tal sino que en algún lado está. No dio más de esos “datos duros” que les decía, eso fue todo. Pero en este caso quizás deberíamos darle la razón. Lo que me hizo pensar en que quizás todos los que nos sentíamos unos fenómenos de la meritocracia y votamos para que los planeros, estatales y jubilados sin aportes nos devuelvan lo que nos quitaban, en realidad teníamos de más y había que devolver algo de nuestra calidad de vida a los dueños de las empresas de gas, luz y combustibles, y por supuesto, al que nos alquila.
Capaz no se refería a eso con su twitt lleno de aura. Quizás hablaba de un crítico en específico, el periodista Marcelo Bonelli, al que horas más tarde le dedicó un twitt: “Para sorpresa de casi nadie la MIERDA HUMANA MAL CAGADA @bonelliok mintiendo. Parece que a ésta MIERDA HUMANA no le alcanzó haber mentido cerca de 40 veces respecto a que echaría a TOTO, sino que también inventó un día una pelea en el que (sic) uno terminó en la ambulancia. Aclaro que este rumor lo hizo correr cada vez que TOTO tenía que participar en reuniones por demás importantes para el País. Más SORETE no se consigue. Evidentemente es una de esas tantas MIERDAS HUMANAS que apuestan a que al País le vaya mal. CIAO!”. En este caso sí podemos suponer a qué se refiere (aunque en el fondo no lo sabemos) porque el posteo tiene adjunto una nota publicada por Bonelli en Clarín de la que podemos sacar la información que tanto lo habría alterado. Allí, Bonelli señala las maniobras de Bausili para contener al dólar, menciona la desconfianza de “los lobos de Wall Street” y el círculo rojo por la caída de la imagen de Milei en las encuestas, y señala probablemente el punto más importante para el presidente: “el poco aval en el conjunto del seminario” del Council of América. Según Bonelli al círculo rojo ya no le hacen gracia sus monerías y cayó como un baldazo de agua fría el anuncio de un nuevo recital del presidente y su banda para celebrar los supuestos resultados económicos.
Quizás se refería a la periodista de Infobae Maru Duffard, quien consideró amablemente “un absurdo” que Milei haya usado como excusa de la recesión a “los pañuelitos verdes”. Duffard explicó que las personas que conocemos de más de 25 años sin hijos no están abortando todo el tiempo sino que deciden no quedarse embarazadas. Y argumentó que quizás la baja de natalidad no explica la recesión sino al revés. Quizás la decisión de no tener hijos se explica por la falta de expectativas de futuro. Y que aunque este es un fenómeno mundial, quizás en el resto del mundo pueda estar asociado también a potenciales guerras o catástrofes naturales. Solo en Argentina se explicaría únicamente por la falta de oportunidades. Finalmente invitó al presidente a tener hijos él, cosa que hasta ahora no ha hecho. Me pregunto si fue por decisión propia, o si fue gracias a los pañuelitos.
Esta semana nos visitó en el estudio de El Diario Sur en Vivo un vecino y escritor de Canning que, además, tiene la amabilidad de leer el diario todos los domingos hasta esta última página (Pueden conocerlo en la nota publicada en esta edición sobre su flamante libro “Matorrales”). En su visita nos regaló a Manu Nieto y a mí unas cálidas palabras sobre el espacio editorial que compartimos. Dijo que, a pesar de no estar de acuerdo siempre con lo que manifestamos, agradece que nos refiramos a “predicados” y no a “sujetos”.
No importa si lo dijo Marcelo Bonelli, Maru Duffard, René Favaloro o Andrés Ducatenzeiler. Nunca importa quién lo dijo. Siempre importa qué dijo. Y el presidente nunca dice nada. Escuché todo el discurso al pedo, y me perdí la posibilidad de escribir un poco más sobre algo que sí dijo esta semana. Dijo que le preguntó al Chat GPT como iba su gobierno, y que “la IA” le dijo que está todo bien.

