Ocurrió en un kiosco ubicado sobre la calle Eugenio de Burzaco, a pocos metros de la parroquia Inmaculada Concepción, pleno centro comercial de la localidad.
El primero de los sucesos ocurrió el 27 de noviembre. Según quedó registrado en un video de las cámaras de seguridad del lugar, la mujer se acercó con su bebé, y se llevó algunos productos que se encontraban colgados en el exterior del local.
"La primera vez nos dimos cuenta al rato cuando fuimos a vender y no estaba", contó Jesica, quien trabaja en el lugar, a El Diario Sur. Sin embargo, días después volvió a aparecer.
En el segundo robo, ocurrido el 16 de diciembre, la misma mujer, junto a su bebé, quiso repetir el robo. Sin embargo, los dueños del lugar advirtieron la situación: "Mi papá escucho ruido, la vio por las cámaras y salió corriendo. Ella le revoleo las cosas y se fue".
Según explicó, los elementos robados eran inflables para pileta y elementos similares. "En este momento las necesitábamos para vender entonces nos dimos cuenta rápidamente", contó.
Los comerciantes de Burzaco se encuentran el alerta ante estos hechos, ya que no es una situación nueva. "Lamentablemente siempre hay robos así", aseguró Jesica, que agregó que además molestó que "la misma mujer nos venga a robar dos veces".
Por el momento no lograron identificarla, aunque sospechan que podría ser una vecina cercana. Sin embargo, lo que más indignó a los comerciantes fue que la mujer actuó junto a su pequeño hijo.
"Nos dio mucha lástima ese bebé, en el contexto en el que crece, en el lugar que lo pone esa madre, porque le tiró todos los inflables encima y son pesados. Si no tenes para darle de comer a tu hijo pedís, no robas. Y si robas, robas comida para él, no esto", lamentó.

