Un vecino de Glew protagonizó un escándalo en una concesionaria, en donde destrozó dos autos 0km por un reclamo. El hecho ocurrió en un comercio ubicado en el barrio porteño de Caballito.
Día de furia: un vecino de Glew rompió dos autos en una concesionaria
Jorge Gómez es un exremisero de Almirante Brown. Testigos filmaron el momento del ataque. ¿Qué fue lo que pasó?
La secuencia quedó grabada en un video en el que se lo ve a Jorge Gómez, un exremisero de la localidad de Almirante Brown, atacando dos vehículos estacionados dentro de una concesionaria de la empresa Taraborelli.
Con patadas, y hasta con una silla, comenzó a golpear los autos. Uno de ellos hasta terminó con el vidrio delantero completamente astillado, producto de los ataques del hombre.
Luego de que se viralizó el video del hecho, el vecino de Glew habló y explicó lo que ocurrió previamente, cuando se acercó hasta el lugar debido a un reclamo por un plan de ahorro para comprar un vehículo.
Según contó, en el año 2016 un agente de la empresa le dijo que "si pagaba las cuatro cuotas del valor del vehículo, unos $70.000 de entonces (el valor total era de $200.000), me entregaban de manera inmediata el auto".
“Cuando llevé el dinero y pregunté cuando me entregarían el auto, me dijeron que tenían que hacer el pedido, lo que podía demorar dos o tres meses más. Además, tenía que pagar 20 mil pesos más por los trámites, el acarreo y otras cosas”, explicó.
Sin embargo, debido a que tenía necesidades de contar con el vehículo, decidió dar marcha atrás con el plan y pidió su dinero de vuelta. Sin embargo, la empresa se negó a hacerlo, ya que le aseguró que eso recién se podría hacer una vez finalizado el plan de pago.
Tras varios meses sin novedades, esta se contactaron con el vecino de Glew para decirle que "se había cumplido el tiempo del plan y que podía retirar la plata". Sin embargo el monto era mucho menor al abonado: apenas $8.500.
Además, dicho pago tampoco se concretó, sino que le ofrecieron otro plan de pagos, lo que provocó la furia del exremisero. "Fue un impulso, sé que no es lo correcto. Perdí el control y rompí todo. Estoy arrepentido", señaló.
Tras el hecho, oficiales de la Policía de la Ciudad intervinieron y detuvieron a Gómez, quien permaneció durante dos días detenido y salió hoy en libertad.

