El centro educativo funciona desde hace más de 20 años en la calle Quintana al 3500, en el barrio Almafuerte. Comenzó con pocas salitas, pero con el tiempo fue creciendo para que más chicos puedan concurrir dada la demanda de los vecinos.
Si bien los problemas edilicios no son recientes y se hicieron arreglos durante estos años, la pandemia del coronavirus fue "un punto de inflexión" para impulsar con más fuerza los pedidos de soluciones, especialmente del edificio propio.
“La Dirección General de Escuela no quiere poner plata porque no es un edificio propio. Por ejemplo, no tiene gas natural. Se hizo una instalación eléctrica y se pusieron estufas, pero salta la térmica porque no da abasto”, contó Mariana, parte de la comunidad educativa, a El Diario Sur.
A esto se suman las faltas de obra de infraestructura, como por ejemplo la construcción de baños nuevos. “Hay dos salitas con 60 nenes y solo dos baños”, relató la mujer. Aseguran que lo mismo ocurre los sanitarios de docentes, los cuales también “funcionan como lugar de guardado de materiales por la falta de espacios”.
Debido a esta situación, la comunidad educativa realizó presentaciones ante el Consejo Escolar y otros organismos, como también dieron cuenta de la situación al intendente Mariano Cascallares.
Casualmente en el año 2015, en plena campaña electoral como candidato, el político browniano visitó el Jardín N° 936. En ese entonces denunciaba que "el Municipio no invierte en los establecimientos educativos todos los recursos del Fondo Educativo que envía la Nación", y prometía gestionar “ayuda para las instituciones escolares de Almirante Brown que tienen necesidades".
Si bien desde Consejo Escolar le dijeron que “ese jardín no sirve y hay que hacer uno nuevo”, aseguran que aún no hubo avances. “Si vos ves el edificio está pintado y arreglado, pero tiene todos estos problemas”, agregó Mariana.
Ante esta situación, la vecina de Glew decidió comenzar a difundir un petitorio para sumar firmas e impulsar la construcción del edificio propio. Según explicó, hubo una donación de terrenos de una vecina, aunque al parecer los mismos serían municipales.
“Espacio físico para el jardín hay, ya sea porque esta señora lo dona o porque es de la Municipalidad”, señaló. En un comunicado, lamentan la "falta una decisión política" para llevarlo a cabo.
“Necesitamos un edificio propio para que los niños estén bien, para que tengan un patio de juegos, para más baños”, reclamó sobre la construcción del jardín de Glew.

