Juan Minafó tiene 18 años y es vecino del barrio de Don Orione en Almirante Brown. Cuando salió de trabajar en un restaurante en la Ciudad de Buenos Aires, y se dirigía a su casa conoció al periodista deportivo Diego Pais que lo ayudó a regresar. La historia fue relatada a través de Twitter, se volvió viral, y gracias a eso el joven consiguió un trabajo en Lomas de Zamora.
Brown: habló el joven de Don Orione que se perdió en su primer día de trabajo y se volvió viral
El chico contó que dejó de trabajar en el restaurante porque consiguió un empleo más cerca de su casa. Además, siguió en comunicación con el periodista y su novia, que lo ayudaron.
Mariela, la mamá de Juan, contó a Infobae que su hijo creció muy mimado por toda su familia y que están todos orgullosos de ese chico que terminó la secundaria el año pasado. En ese sentido, manifestó: “Como no tenía muy claro qué carrera seguir, decidió tomarse este año para pensar en su futuro y sumar experiencia en su currículum. Mi marido es electricista y hace una semana reparó el motor en el restaurante de Once en el que después tomaron a Juan. Le dijeron que necesitaban un bachero”.
“Pero en realidad el trabajo que le habían ofrecido era para la mañana y la tarde, por lo que iba a estar de vuelta en casa antes de que se hiciera de noche. A último momento del domingo se lo cambiaron para que entrara a las 12 del mediodía y nosotros no queríamos, porque a Capital siempre vamos juntos, pero nunca fue solo, y menos a la noche. Pero él estaba entusiasmado, y nosotros somos de respetar mucho sus decisiones. Así que lo ayudé a buscar los colectivos para ir y cuando me estaba fijando en las opciones que tenía para volver me dice: ‘No, dejá que yo busco cuando esté allá’", siguió contando la vecina de Don Orione.
Juan comenzó a buscar trabajo ni bien cumplió 18 años el pasado 6 de abril. La idea siempre fue conseguir algo en zona sur, pero cómo surgió la oferta en el restaurante, decidió no rechazarla. En este sentido manifestó: “En mi casa no tenía la exigencia de trabajar, pero es algo que vi toda la vida. Mi mamá es ama de casa y mi papá electricista, y yo siempre los vi esforzarse. Quería ganar mi propia plata, sentí que había llegado el momento de independizarme. Podría ser un malcriado o un egocéntrico, pero a mí me dieron buenos valores”.
En el camino de ida a su ex trabajo, fueron dos horas de viaje hasta llegar al restaurante. Primero se tomó el 160 hasta Claypole, de ahí el tren hasta Constitución, y de ahí el colectivo 2 a Congreso. Con respecto al vieja, Juan se vió sorprendido ante la multitud que camina por las calles porteñas: “Toda esa gente, tanta. Me sentí chiquito, mucho más chiquito, como que el mundo era enorme”, dice Juan.
Cuando llegó al restaurante, se encontró con cinco bolsas de papas para pelar. Una vez que finalizó esa tarea le tocó limpiar y no había llevado ropa para cambiarse. Por eso estaba todo mojado esa noche que conoció a Diego. En ese sentido, el periodista contó en Twitter: “Me dijo que era primera vez en Capital Federal y que estaba asustado. Sus 18 años y la nula experiencia en la noche lo dejaban regalado. Me acota que casi llorando le manda mensajes a su mamá ya que no sabía cómo volver… ¿es seguro esperar en constitución? Me preguntó.”
A su vez continúo: “Vi a un nene, asustado, preocupado, angustiado y con pilcha nueva porque era su primer día de trabajo como bachero. Me dice que no sabe manejar bien el celular, el que tenía ya se lo habían robado. Estaba usando uno prestado. Agarré el auto y junto a mi pareja lo llevé 2:30 am hasta la parada del 160. Subió y 4:15am llegó a su casa. Intercámbianos teléfonos para avisar que haya llegado bien. Casi 3hs de ida, casi 4 de vuelta para laburar 8hs en Capital”. La historia finalizó cuando Diego recibió un mensaje dónde el vecino de Don Orione le avisó que había llegado a su hogar y que tanto el cómo su madre estaban agradecidos.
De todos modos, Juan volvió a trabajar al restaurante al otro día y le envió un mensaje a Diego contándole que había aprendido a viajar. Pero ese trabajo duró poco para el vecino de Don Orione que gracias a las repercusiones de la historia empezó a trabajar en un lavadero en Lomas, una zona que conoce y le queda a cuarenta minutos de viaje. Para finalizar, el joven dice “que esta semana aprendió que el mundo es mucho más grande de lo que pensaba desde atrás de la compu, que siente que mientras uno se esfuerce, las cosas suceden, y que le llegó al corazón tanto cariño de la gente”.

