Este viernes 6 de noviembre, trabajadores de distintas líneas de colectivos del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) realizaron una medida de fuerza en reclamo de una recomposición salarial. Las protestas comenzaron a las 6 y provocaron complicaciones en el servicio de transporte público, especialmente para los pasajeros que viajan desde el Conurbano hacia la Ciudad de Buenos Aires.
En Zona Sur, el conflicto alcanza a varias líneas que conectan localidades de la región, entre ellas la 188, 338, 527 y 31. Sus recorridos incluyen puntos de Esteban Echeverría, Lomas de Zamora, Almirante Brown y Lanús, por lo que la medida afecta a usuarios que utilizan estos servicios para trasladarse diariamente.
Paro de colectivos: qué pasa con las líneas de Zona Sur
Uno de los servicios de la región alcanzados es la línea 188, que tiene distintos ramales hacia Ingeniero Budge y Cruce de Lomas. Otros recorridos conectan con el Camino de Cintura, en el límite de Esteban Echeverría, y con Puente de la Noria. Se trata de uno de los servicios que atraviesan distintos sectores de Lomas de Zamora.
En tanto, la línea 338, conocida como La Costera, cuenta con varios recorridos que pasan por localidades de Zona Sur. Entre ellos se encuentran el ramal Cruce de Lomas-Ramos Mejía y los servicios que conectan La Plata con Morón y San Justo por Adrogué. También tiene recorridos hacia San Isidro por Adrogué, Llavallol y Ruta 4.
La línea 527, por su parte, tiene ramales que circulan por Lanús, entre ellos los recorridos Corina por Cadorna y Monte Chingolo. A estos servicios se suma la línea 31, con ramales hacia 9 de Abril e Ingeniero Budge, en el partido de Esteban Echeverría y Lomas de Zamora, respectivamente.

El reclamo salarial de los choferes de colectivos
Los colectiveros sostienen que sus salarios vienen perdiendo poder adquisitivo desde hace varios años y reclaman una recomposición que lleve el sueldo básico inicial a $3.500.000. Actualmente, según indicaron, los choferes perciben alrededor de $1.300.000.
El pedido se da en medio de una negociación paritaria que todavía no logró cerrarse. Los trabajadores cuestionan las propuestas de las empresas y señalan que el último aumento fue del 1,2%, una suba que representó menos de $20.000 en sus haberes.
Para fundamentar el monto que reclaman, toman como referencia la canasta familiar elaborada por los trabajadores aceiteros. Además, plantean la necesidad de equiparar las condiciones salariales y jubilatorias del personal técnico con las de los conductores. Según explicaron, quienes trabajan en el área técnica se jubilan a los 65 años y cobran salarios considerablemente inferiores, mientras que los choferes pueden acceder al retiro a los 55.
Entre los pedidos también figuran el pago de los viáticos obligatorios durante el cuarto día hábil de cada mes y que las empresas vuelvan a hacerse cargo de la totalidad del arancel de los exámenes psicofísicos obligatorios.
En el marco del conflicto, los trabajadores también cuestionaron a la conducción de la Unión Tranviarios Automotor (UTA) por su postura frente a las negociaciones salariales y por aceptar acuerdos que consideran insuficientes.
"Nos quieren hacer creer a los laburantes que nosotros somos los que subimos la inflación, y esa no es la realidad", expresaron al referirse a la discusión salarial.






