Sociedad

Una vecina de Zona Sur organiza clubes de lectura para todas las edades en Turdera

A través de clubes de lectura, una vecina de Turdera busca acercar la literatura a distintas generaciones y generar espacios de intercambio.

Niños y adultos participan en una actividad artística, creando dibujos con colores sobre papeles en el suelo.

Marina Montagna tiene 28 años, es contadora y trabaja de eso a tiempo completo. Sin embargo, fuera de su actividad profesional encontró en los libros una forma de desarrollar otra de sus pasiones: la difusión literaria y la creación de espacios de encuentro alrededor de la lectura. A través de su cuenta de Instagram mar.leyendoenlugares, organiza clubes de lectura para adultos y, junto a una amiga, impulsa propuestas destinadas a niños y adolescentes en Turdera.

La iniciativa comenzó el año pasado, cuando Marina decidió llevar adelante los clubes de lectura que siempre había querido organizar. Aunque desde chica tuvo el hábito de leer, recuerda especialmente un libro que marcó su vínculo con la literatura: Coraline, de Neil Gaiman, que descubrió cuando tenía entre 11 y 12 años.

Según contó, fue la primera obra extensa y compleja que leyó y le permitió experimentar emociones y pensamientos nuevos. Se sintió identificada con la protagonista y encontró en esa historia un refugio. Desde entonces, los libros ocuparon un lugar importante en su vida.

La propuesta también surgió de la necesidad de dedicarle tiempo a una actividad diferente de su trabajo cotidiano. Marina explicó que, como contadora, sentía que tenía pendiente alimentar una parte de sus intereses vinculados con la literatura, la escritura y el incentivo de la lectura.

Una persona organiza libros sobre una mesa en un ambiente interior.

Clubes de lectura en Turdera: escritoras del mundo y encuentros presenciales

Uno de los espacios que organiza Marina está destinado a mayores de edad y se llama Escritoras del Mundo. El año pasado estuvo dedicado a escritoras latinoamericanas y durante 2026 amplió su propuesta para incorporar autoras de distintas partes del mundo.

La iniciativa busca difundir la literatura escrita por mujeres y generar espacios para conocer sus historias y las diferentes formas en las que retratan la realidad. Para Marina, no se trata de una moda, sino de una parte fundamental de la literatura clásica y contemporánea.

Desde octubre, el club incorporó encuentros presenciales a su modalidad virtual. La inscripción incluye dos reuniones para trabajar un mismo libro: en la primera se aborda la vida de la escritora, sus experiencias y los recursos que utiliza en su obra, mientras que en la segunda se debate la lectura completa.

El encuentro presencial incluye una merienda y actividades de escritura. Se realiza en Encontrate Casa de Té, una cafetería ubicada sobre la calle Antártida, en Turdera.

Durante noviembre, el grupo leerá Las malas, de Camila Sosa Villada. Los encuentros están previstos para las últimas dos semanas del mes y se complementarán con las actividades virtuales.

Fomentar la lectura en Zona Sur y construir espacios colectivos

Para Marina, los clubes de lectura no buscan solamente incentivar el hábito de leer. También funcionan como espacios para conocer otras realidades, desarrollar la empatía y aprender a escuchar opiniones diferentes.

En el caso de los adolescentes, considera que la literatura puede ser una herramienta para atravesar una etapa en la que comienzan a construir su personalidad, sus ideas y sus propias preguntas sobre quiénes son.

También destacó la importancia de estimular la creatividad desde la infancia, especialmente en un contexto en el que los chicos pasan cada vez más tiempo frente a las pantallas.

La experiencia de los encuentros para adultos también refleja esa búsqueda. Marina recordó el último club presencial, en el que leyeron Las indignas, de Agustina Bazterrica. Allí se generó un debate con opiniones diferentes, pero en el que todos pudieron intercambiar ideas con respeto.

Otro de los motivos que impulsó la propuesta fue acercar estas actividades a los vecinos de Zona Sur. Marina, que nació y se crió en Turdera y actualmente vive en Monte Grande, señaló que muchas veces quienes quieren participar de clubes de lectura o talleres culturales deben trasladarse hasta Capital Federal.

Por eso, busca que existan más espacios de este tipo en la región. Aunque actualmente desarrolla sus actividades en Turdera, no descarta ampliar la propuesta y organizar nuevos encuentros en Monte Grande.

"Me encantaría que se lleven la unión, la escucha y las ganas de seguir leyendo", expresó sobre lo que espera de quienes participan de los clubes.

Cómo participar de los clubes de lectura en Turdera

Quienes quieran sumarse a los clubes para adultos pueden encontrar la información y las novedades mensuales en Instagram, a través de la cuenta @mar.leyendoenlugares.

Para las propuestas destinadas a niños y adolescentes, también se puede consultar el perfil de @inspirarte.talleres, el espacio de Rocío donde se desarrollarán los encuentros.