En octubre de 2018, El Diario Sur informó sobre una cuadrilla de la Municipalidad de San Vicente que llenó el bache a pesar de no ser su responsabilidad, por ser zona de Presidente Perón y ser problema de vialidad provincial. Previo a este arreglo, habían realizado la tarea a principios del 2018 y duró menos de 3 meses.
En ese entonces, ese tramo de la ruta que va desde el barrio Malibú con dirección a El Rebenque, estaba sin iluminar. Hoy se encuentra iluminado y se ve desde lejos la magnitud del reconocido bache que causó cientos de accidentes con el tiempo. Los que conocen la ubicación exacta por recorrer diariamente esta ruta, pueden evitar ser víctimas del “mega pozo”.
Hasta el momento las soluciones fueron siempre temporales e ineficientes. Por el constante tránsito que desgasta el material, el problema vuelve a aparecer. Cuando llueve, los automovilistas pueden deducir de su presencia por la acumulación de agua dentro del bache y con maniobras arriesgadas, lo esquivan.
Tiene más de un metro de largo y ocupa gran parte de la vía con dirección a Canning. Algunos autos deciden esquivarlo cambiando de mano y otros lo pasan por arriba a velocidad reducida, corriendo el riesgo de ser chocados por atrás.
A mediados de julio de 2019, El Diario Sur informó sobre otros 2 baches que aparecieron para acompañar al reconocido “megapozo” de la ruta 58. De esta forma queda conformado el trío de pozos que genera controversia y se encuentran a la espera de una solución permanente.



