Fin de semana largo con importante afluencia: se despide la temporada de verano en Canning
Los cuatro días de carnaval marcan el cierre de un período en el que se vivió la tercera ola de la pandemia y luego recuperó la normalidad. Volvieron a incrementarse los alquileres en countries y quintas de Canning.
Al cierre de esta edición, se registra un importante ingreso de vecinos a la ciudad para pasar el fin de semana largo de carnaval. El pronóstico ayudó bastante: si bien el Servicio Meteorológico Nacional anunció probabilidad de lluvias para este domingo, se espera un lunes y un martes soleado con máximas que treparían hasta los 27 grados. Temperaturas bastante aceptables para los festejos de carnaval.
Esta temporada en Canning fue una especie de “secuela” del boom de alquileres en countries y casaquintas registrada en el verano 2020/2021, época en que no se podía viajar por la pandemia y mucha gente se inclinó por pasar sus vacaciones en la ciudad. De alguna manera se vieron coletazos de la temporada anterior, con una importante ocupación de las casas en alquiler.
Asimismo, la temporada tuvo una de cal y una arena en lo que respecta a la pandemia. El gran avance de la vacunación contra el coronavirus permitió la apertura de muchas actividades y el regreso a una vida más cercana a la “normalidad”, aunque hubo preocupación: la expansión de la variante Ómicron generó una explosión de contagios durante diciembre, enero y parte de febrero. La tercera ola llegó en pleno verano.
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Lo cierto es que lejos estuvo el Covid-19 de arruinar el verano en Canning. Como la mayoría de los ciudadanos ya estaba vacunada con dos dosis, la nueva variante no provocó tantos cuadros complicados ni tampoco un cierre de actividades. De hecho, la tercera ola duró menos que las dos anteriores. En la última quincena de febrero, la disminución abrupta de contagios devolvió aquellos días de normalidad, siempre con protocolos.
Además del disfrute, la temporada tuvo un lado B con problemas que trajeron mucha preocupación en la comunidad. En el mes de enero hubo una ola de incendios forestales que irrumpieron en la tranquilidad de algunos countries: sirenas que sonaban todo el día, bomberos que iban y venían para apagar focos que se reavivaban, y vecinos que se sumaban a ayudar para evitar que el fuego llegara a sus casas, fueron algunos momentos que se vivieron este verano.
La ola de calor también generó incomodidades. A tono con lo que ocurrió en todo el país, Canning no estuvo exento a los cortes de electricidad en medio de altas temperaturas. Sin luz, sin ventilador y sin aire acondicionada, pasar el verano fue por momentos una odisea.
Otra “mancha” de la temporada fueron los hechos de inseguridad. Una familia del country San Eliseo vivió un momento terrorífico en enero cuando un grupo de delincuentes los torturó para robarles dinero. A una mujer le arrancaron las uñas en ese robo. Y en los últimos días, Venado II sufrió un golpe comando: delincuentes ingresar tras hacer un agujero en el perímetro y ataron a dos familias.
Las complicaciones del verano en Canning
El mes de enero no marcó un comienzo de temporada brillante para Canning. Muy por el contrario, con el registro de temperaturas record y varias semanas de sequía, se produjeron incendios forestales en toda la región. Incluso se vivieron momentos dramáticos en algunos barrios que tuvieron el fuego alrededor de sus perímetros. El caso más complicado fue el de Cruz Azul, donde las llamas terminaron con una vivienda. Para completar el combo, en ese mismo período se sucedieron los cortes de luz.

