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Jugó en Dock Sud, en torneos por plata en villas y ahora debutó como goleador en Lagos de Canning

Iván González hizo inferiores en Independiente y tuvo un paso por la primera de Dock Sud. Ya infla redes para Lagos.

Iván González tiene 32 años, es de Avellaneda y debutó el pasado fin de semana en Lagos de Canning para la categoría Junior. El delantero ingresó en el segundo tiempo y marcó un doblete para darle la victoria a su equipo por 2 a 0 ante Cruz del Sur. Fue en el marco de la segunda fecha del Clausura del Junior A, donde suman cuatro puntos de los seis posibles.

“El partido desde afuera se veía trabado, la cancha se hacía corta y tuvimos varios fallos arbitrales injustos en contra que nos perjudicaron. Pude entrar en el segundo tiempo y el entrenador me pidió que juegue en la última línea, al límite del offside, para jugar al pelotazo largo y por suerte salió bien”, contó en diálogo con El Diario Sur el delantero de Lagos de Canning que convirtió dos goles y fue la figura de la cancha.

Iván González se iba a incorporar para el equipo de Primera pero, por un problema administrativo con las fechas de inscripción, recaló en el Junior. “Hay bastantes cambios respecto del último torneo, pero son todos buenos jugadores. Nos tenemos que adaptar rápido a los que nos pide el entrenador. Este partido fuimos superiores y tenemos que seguir así”, manifestó.

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El nuevo goleador de Lagos de Canning hizo inferiores en Dock Sud.

El nuevo goleador de Lagos de Canning hizo inferiores en Dock Sud.

El jugador de 32 años es oriundo de Avellaneda, donde se crió y vive actualmente. Desde muy chico estuvo ligado al fútbol, siempre cerca del barrio de su casa. Comenzó en las divisiones inferiores de Independiente, luego tuvo un breve paso por Colón de Santa Fe y llegó a Dock Sud, donde hizo gran parte de las juveniles y llegó a jugar en Primera División, en la Primera C.

“Estuve cinco años pero jugué pocos partidos, siempre de delantero. Tuve una lesión de meniscos muy importante que me hizo quedarme afuera un tiempo. Me recuperé y podía volver a jugar pero me surgió una oportunidad para trabajar en el Ministerio de Agricultura, donde sigo actualmente, que no podía rechazar”, sostuvo. “Jugar en el ascenso es muy difícil y a veces la plata no alcanzaba”, añadió.

“La experiencia que pasé igual fue hermosa”, comentó. “Yo destaco mucho el pasar tiempo con compañeros que después te vas haciendo amigos, juntarse después de jugar. Yo amo el fútbol y es lo que más me gusta. Es un sueño cumplido poder haber vivido de eso en algún momento. Festejar un gol con la gente de afuera es de las cosas más lindas”, remarcó Iván González.

El pasado fin de semana tuvo su primera experiencia como jugador de Lagos de Canning en la categoría Junior A (+30), pero no su primera vez en la liga de la Asociación Deportiva Country Canning (ADCC). “Antes jugué para Estancia Villa María pero, por algunas cuestiones, es el equipo se disolvió y estaba libre. El entrenador de Lagos me llamó y no lo dudé”, contó.

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“Me gusta mucho esta liga, por eso después de lo que pasó con Villa María quería volver. Tenía muchas ganas. No es lo mismo jugar allá en el barrio (en Avellaneda) que venir a la liga. Esto es lo más profesional que uno puede tener”, describió.

“En el potrero jugábamos hasta por $500 mil más las apuestas de afuera”

Iván González tuvo una etapa en la que jugó para Los Pibes de Luna, un equipo de la Villa 31, donde jugaban al fútbol en potreros, por plata, y llegó a ser campeón. “Es una experiencia completamente diferente. Ahí jugué de central. No hay jueces de línea y vale todo, es muy difícil jugar. Tirás pelotazo y cuando entras te tirás atrás”, describió.

“Jugábamos por una base de $300 mil o $500 mil, más todo lo que se apuesta de afuera, que es con lo que más se gana”, contó. “La mayor presión viene de la gente de afuera que apuesta. Ahí hay de todo, se puede cruzar cualquier límite. Se intenta que no, porque tampoco sabes quién está del otro lado y qué puede pasar. A mí no me pasó más que alguna patada demás o escupidas”, recordó.

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