Con apenas seis años, Benicio ya tiene una rutina que sorprende incluso a los más grandes. Vecino del country La Providencia, en Canning, divide sus días entre la escuela y largas jornadas de entrenamiento deportivo, con un objetivo claro: crecer dentro del tenis, el deporte que más lo apasiona, aunque también se destaca en el golf.
Empezó a jugar al tenis a los dos años y hoy entrena varias horas por día, tanto por la mañana como por la tarde. “Lo que más me gusta es sacar la pelota”, cuenta con naturalidad, como si se tratara de un gesto simple y cotidiano. El tenis ocupa la mayor parte de su agenda, aunque también le dedica tiempo al golf, disciplina que practica desde hace cuatro años y que combina cuando los horarios se lo permiten. “Me gusta tirar la pelota y ver cómo se va a lo lejos”, resume.
Benicio ya tuvo sus primeras experiencias competitivas. Participó en torneos con chicos de La Providencia y también con otros jugadores de distintos barrios de Canning, dando sus primeros pasos en un ambiente que mezcla juego, aprendizaje y compañerismo.
Mientras sostiene el sueño de convertirse en tenista, este año afrontará otro desafío importante: el inicio del primer grado en el colegio Grilli Canning, una nueva etapa que se sumará a una agenda marcada por el deporte y la constancia.
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