Según confirmaron a El Diario Sur desde la administración, el perímetro no fue violado y los responsables serían personas que viven o trabajan dentro del country de Canning.
El hecho fue descubierto esta madrugada por una vecina que alertó que la casa de junto tenía luces prendidas, y sabía que los habitantes estaban cursando el aislamiento social preventivo y obligatorio en otro domicilio por lo que la propiedad estaba deshabitada hacía varias semanas.
Al ver las luces prendidas, se comunicaron con la familia y fueron a buscar las llaves que tenía otro propietario, amigo de los damnificados.
Cuando finalmente pudieron entrar se encontraron con una escena dramática: la casa estaba completamente desordenada, con elementos rotos, y notaron faltantes, como utensilios, bebidas alcoholicas, y otras pertenencias. Las puertas de los roperos fueron destruidas.

