Columnista | Pedro Opeka | Premio Nobel de la Paz |

La "sorpresa Opeka" invita a que la excepción sea norma

Nuestro país celebró cuando el sacerdote argentino Pedro Opeka fue seleccionado en la lista de los nominados al Premio Nobel de la Paz. Su nominación fue propuesta por su labor con los más necesitados en Madagascar.

Una serie de noticias que ocuparon el centro de la escena durante la semana instaló una nueva sensación: entramos en la post pandemia. O al menos empezamos a pensar que la pesadilla incontrolable está cerca de terminar. La llegada ésta semana de un millón de vacunas entre las rusas y las nueva COVISHIELD producidas en India, nos deja lejos de las expectativas de enero, pero más cerca de inmunizar a la población de riesgo.

Esta situación permite pensar un corto y mediano plazo distintos, donde: COVID, distancia social, hisopados y tests, positivos y negativos, neumonía bilateral, coma farmacológico, fallecidos y recuperados, empiezan a reemplazarse por una palabra genial: vacunados. Así también lo entienden algunos políticos que avanzaron con anuncios y lanzamientos pensando en “el día después de mañana”.

Mientras ya no se pone en duda la realización de las Paso (pero sí su fecha de realización) el presidente Alberto Fernández habilitó la incorporación al temario de las sesiones legislativas extraordinarias el proyecto de reforma del Impuesto a las Ganancias. La reforma planteada lleva a que los asalariados que ganan menos de 150.000 pesos queden exentos de pagar. El proyecto en cuestión, con estado parlamentario fue presentado por el titular del cuerpo, Sergio Massa. El lobby para garantizar su sanción tiene muy activo al ex intendente de Tigre, y viene a cumplir una promesa de campaña de Macri en la campaña de 2015. Claro que cuando el ex presidente de Boca se sentó con los números a la vista, archivó proyecto y promesa electoral para garantizarse caja para gobernar.

En tanto, Fernández (el presidente) anunció el viernes la creación del Consejo Económico y Social, que integrarán dirigentes sociales, empresarios, representantes gremiales y referentes de diferentes sectores. Se trata de un órgano que el gobierno busca poner en marcha para pensar y articular medidas sociales a largo plazo, que superen a los gobiernos. Estará presidido por Gustavo Beliz (secretario de asuntos estratégicos de la Presidencia) y 26 integrantes provenientes de distintas provincias del área sindical, social, empresaria y de las ciencias sociales y la investigación. El desafío de un think tank plural que trace políticas a largo plazo (que superen gestiones y colores) para saludable. Ojalá no sea sólo “una comisión” más para que nada cambie.

La oposición también quiere despertar del letargo, aunque no surja una conducción clara que se erija como el/la líder de la oposición. El ex presidente Macri ayuda poco a que ello suceda, no sólo dividiendo hasta los (hace pocos meses) compañeros de gabinete, sino enfocando sus propias apariciones públicas como dirigente de la FIFA. Mientas Mauricio volvía del mundial de clubes que ganó el Bayern alemán en Qatar, el ex ministro Frigerio incendiaba la gestión amarilla en la tele: “...los desafíos que tiene la Argentina por delante requieren de un volumen político muy superior al que tuvimos nosotros como gobierno. Fuimos el gobierno más débil del último siglo en la Argentina", manifestó a TN.

En otro sentido el exfuncionario llamó a una "unidad de la oposición" al manifestar que "así como planteo la necesidad de trascender a la oposición e ir a buscar puentes con adversarios políticos para resolver esos grandes problemas nacionales, por supuesto que también está consolidar esa unidad en la oposición". Paradójico lo del pobre Rogelio que junto al ex titular de la Cámara de Diputados Emilio Monzó, fueron señalados como “traidores” por el propio ex presidente... Así parece difícil unir a la oposición, algo que los Fernández (presi y vice) festejan (cada uno a su modo, claro).

Ésta semana se dieron a conocer los nombres que integran la lista de los nominados al Premio Nobel de la Paz. Nuestro país celebró cuando un sacerdote argentino Pedro Opeka fue seleccionado dentro de la terna, aunque él se enteró por los medios de comunicación. Su nominación fue propuesta por su labor con los más necesitados en Madagascar. Fue durante una entrevista radial cuando al sacerdote Opeka se le informó de su nominación al Nobel: “...me sorprende que la gente haya podido ver que nuestro movimiento de solidaridad y de compromiso social humano con los más pobres es algo que vale la pena imitar y hacer resaltar en el mundo. Nunca podremos aceptar la pobreza que mata a fuego lento a los más pobres". Finalmente deslizó que el asistencialismo no es la solución y afirmó que "la educación, el trabajo y la disciplina" son requisitos fundamentales para que la gente pueda mejorar sus condiciones de vida.

Buena semana.

Dejá tu comentario