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Atravesar los duelos silenciosos

Por Mónica Dreyer.

Hay duelos evidentes, como cuando perdemos a un ser querido. Pero existen otros, más silenciosos, que forman parte de la vida cotidiana. La psicología los llama “duelos evolutivos” o “duelos por cambio de etapa”.

Cuando un hijo se va de casa (por estudio, se casa, se va a otro país). Cambios laborales: dejar un trabajo, jubilarse, o incluso crecer profesionalmente y dejar atrás una etapa conocida. Cambios en el cuerpo y en la edad: la pérdida de ciertas capacidades, el tiempo muestran que ya no somos los mismos. Amistades que se diluyen, porque se van lejos, porque ya los intereses no son los mismos. También proyectos que no se concretan (expectativas que no sucedieron) o en etapas que se cierran, incluso cuando fueron deseadas. Los adolescentes ingresan a la universidad: cambio de amistades, de rutinas. Mudanzas, separaciones, nuevas configuraciones.

Son pérdidas menos visibles, pero no por eso menos reales.

El arte de atravesar estos duelos consiste, en gran parte, en aprender a reconocerlos. Vivimos en una cultura que empuja hacia adelante, que celebra la rapidez para “superar” lo que duele. Pero los duelos no se superan: se atraviesan. Y atravesar implica tiempo, pausa y una cierta incomodidad. Implica aceptar que algo ya no está y que no hay atajos emocionales que eviten ese tránsito.

Cada duelo tiene su propio ritmo. Hay quienes necesitan silencio, otros, palabras. Algunos buscan compañía, otros se repliegan. No hay una forma correcta, pero sí una necesidad común: darle un lugar a lo perdido. Permitirse sentir sin apurarse a encontrar sentido.

Porque, en el fondo, todo duelo es también una transformación. No elegimos perder, pero sí podemos elegir cómo habitar esa pérdida. Sin negarla, anestesiarla o apurarla. Y darle un espacio para escuchar lo que tiene para decirnos.

Atravesar un duelo no es olvidar: es integrar. Es aceptar que hay finales que duelen, pero también abren espacio. Y que, a veces, el verdadero arte no está en evitar la caída, sino en aprender a atravesar los nuevos caminos.

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