El hecho ocurrió en la esquina de Ramón Santamarina y Berasain, frente al barrio Coca-Cola. En la parada de colectivos había varios pasajeros, entre ellos el gendarme de 31 años. Según precisaron fuentes policiales, el ladrón sacó un arma para asaltar a quienes esperaban el transporte público y, ante el riesgo de esta situación, el oficial se identificó, desenfundó su arma reglamentaria y disparó.
Hubo un solo tiro, y dio en el abdomen del asaltante. Quedó tendido en el suelo y murió en el lugar. La zona estuvo perimetrada durante varias horas de la mañana.
En el lugar trabajó la comisaría 5ta de El Jagüel y la Policía Científica, que se encargó de los peritajes. El delincuente muerto no llevaba identificación, y hasta el momento ningún familiar reclamó el cuerpo, por lo que no se lo identificó oficialmente.
El caso está a cargo de la UFI Nº 1 de Esteban Echeverría. El fiscal Dr. Andrés Devoto no tomó temperamentos contra el gendarme que disparó y mató al ladrón.

