Coroniti vivía en Luis Guillón, Esteban Echeverría, y luego de su retiro del fútbol profesional siguió muy ligado al Gasolero. Fue una figura del Temperley de los 90', que salió de una quiebra y ascendió de la "C" a la "B" a base de garra y esfuerzo.
El vecino era un destacado arquero, pero su momento más célebre fue tal vez en 1993, durante un partido contra Berazategui, cuando hizo un inolvidable gol de arco a arco.
"Para toda una generación, Alejandro Coroniti fue uno de los primeros ídolos. Para muchos socios y socias mayores, recordaba a los grandes arqueros que habían pasado. Duele en el alma. Hasta siempre, Gordo querido. Gracias por tanto", expresaron desde las cuentas oficiales de Temperley.

