Miguel Rosales es especialista en tabaquismo, enfermedad que reconoce como “asociada a todas las otras adicciones”. Lidera un grupo de tratamiento llamado “Green Zeta” en el Hospital Eva Perón de San Martín y también tiene un consultorio propio en Villa Devoto. En diálogo con El Diario Sur, el médico habla sobre la adicción al tabaco en una semana particular por el episodio del músico Chano Charpentier.
"En Argentina por culpa del tabaco se mueren alrededor de 6.000 personas por año"
Un experto en la adicción al tabaco alertó sobre cómo la enfermedad del tabaquismo se vincula a otras adicciones
¿Hubo un aumento del consumo de tabaco durante la cuarentena?
Creció en realidad por distintos motivos. El más conocido es el aislamiento de nuestros ámbitos sociales y laborales. Eso creó mayor ansiedad, que es un parte integrante muy frecuente del fumador, que lo que hace es ir aumentando la carga del tabaco. Una persona que fuma y vive en un entorno de ansiedad, necesita aumentar la cantidad de tabaco.
¿Crees que muchos hayan podido dejar de fumar en este tiempo?
Cabe resaltar que en el consultorio se recibe a mucho pacientes que con agrado comentan que la cuarentena les ha servido para dejar de fumar. Pero en lo general, aumentó el número de fumadores. Sobre todo hubo una reincidencia en aquellos que en algún momento habían dejado.
¿Qué aspecto cumple lo social en la adicción al tabaquismo?
Los que dejan de fumar no salen de la adicción. El tabaquismo se mantiene por tres tipos de dependencia: la química, la social y la psicológica. Esta última es la que los va a mantener durante toda la vida al cigarrillo. Con mucho esfuerzo lo pueden llegar a dejar, pero siempre va a estar presente golpeándoles la puerta. No siempre recaen, pero es fundamentalmente lo que los hace reincidir. Eso es justamente lo que, por la pandemia, afectó a muchas personas que habían dejado de fumar.
¿Cómo se logra que un fumador que recae no vuelva a la adicción al cigarrillo?
Nosotros sabemos que la recaída en un fumador es parte del proceso de dejar de fumar. Cuando armamos los grupos, nosotros aconsejamos que ante cualquier recaída mínima deben consultar rápidamente y retomar las medidas que se utilizan, fundamentalmente el apoyo y las estrategias por las cual ellos dejaron de fumar.
¿Funcionan métodos como el cigarrillo electrónico?
El cigarrillo electrónico es otra manera de fumar que no está autorizada como tratamiento. A pesar de que existieron algunas publicaciones, no es más que otras maneras de fumar. Desde otro lugar, las tabacaleras incluso han implementado el cigarrillo electrónico diciendo que no tiene nicotina o que tiene un poco menos, pero en realidad es una forma de seguir fumando. Hoy en día no está recomendado como método para dejar de fumar. Solo hay una marca en Estados Unidos que está autorizado, aunque desde la ciencia creemos que eso no es real porque mantiene la triple dependencia que tiene el tabaco: la social, la psicológica y la química, porque los cigarrillos electrónicos contienen nicotina y también otros compuestos que son muy perjudiciales para la salud.
¿Se aplicaron políticas para que la gente deje de el tabaco?
Desde el 2005, aproximadamente, la Organización Mundial de la Salud está trabajando a través de un programa para dejar de fumar mundialmente. Eso sería lo que todos los países deberíamos tomar como tal y mantener políticas como la privación de la propaganda, prohibición de ventas de cigarrillos, aumentos en los costos del tabaco y lugares públicos libres de tabaco. Esas son algunas de las consideraciones, aunque dentro de ese marco, de 170 países que suscribieron a ese convenio, la Argentina todavía no está suscripto. Quiere decir que, una vez más, nosotros estamos en una situación en la que las cosas buenas parecieran llegar tarde.
¿En el país entonces no existe nada que busque disminuir el tabaquismo?
Acá la Ley Nacional del Tabaco exige una serie de reglas que debemos cumplir, como por ejemplo la prohibición de compartir espacios cerrados entre fumadores y no fumadores divididos por separaciones irreales o la prohibición de fumar en lugares públicos como los bancos o bingos. Eso muchas veces no se cumple, aunque en muchos bares y restaurantes sí. Eso ha bajado considerablemente el tabaquismo, principalmente el pasivo, que es la enfermedad de los que no fuman de manera activa pero reciben el humo del tabaco que es casi tan perjudicial como el humo del fumador activo, porque tiene todas las sustancias activas del tabaco. En Argentina por el tabaquismo mueren alrededor de 6.000 personas por año, es un número considerable.
¿Produce algún efecto real el aumento en los precios de los cigarrillos?
Si bien aumentan los cigarrillos, aunque sea de a poco, los fumadores lo siguen comprando. El tabaquismo es una enfermedad que afecta a propios y ajenos. El tabaquismo hoy está considerado como una enfermedad familiar porque no solo se enferme el fumador, sino que también las personas a las que les transmite el humo ambiental de tabaco, conocido como “de segunda mano”. Y también existe el “humo de tercera mano”, que es aquel que se forma afuera de los ambientes cerrados. Son sustancias muy pesadas que contaminan la ropa o el pelo y que cuando lo transporta adentro de esos ambientes también contagia. Estos compuestos duran alrededor de 19 meses dentro del cuerpo.
¿Imaginás que en un futuro la gente no fume?
En realidad, la Organización Mundial de la Salud estima que para el 2030 van a ser muchísimo más quienes tengan la adicción. De distintas formas, quizá con cigarrillos electrónicos o tal vez con el habitual. Veo muy difícil que se deje de fumar, a pesar de los que intentamos combatir el tabaquismo lo hagamos con mucha pasión y entrega. Yo he sido fumador y uno entiende, como médico y especialista, cómo es el camino del tabaco. No solo enferma las vías respiratorias o los órganos cardiovasculares, sino que enferma absolutamente todo el cuerpo: la recuperación de un paciente que sufre una fractura, por ejemplo, es muy distinta a la de una persona sana. El tabaquismo en definitiva consume los músculos y huesos de la persona que fuma. Los fumadores tienen disminuida su masa muscular y pierden una pérdida importante de la locomoción.
¿Es muy común la consulta con especialistas?
Según la Asociación Argentina de Tabacología (ASAT) solo un 10% de los fumadores consultan a un médico por su problema porque todos piensan que fumar es algo natural, como el alcohol, que está muy naturalizado, aunque la adicción siempre está asociada con otras adicciones de distinta manera. Más que nada los jóvenes, que mantienen relaciones con sustancias que están prohibidas pero aceptadas socialmente: se juntan, comen, beben, fuman y se colocan alguna sustancia. Ahí falta concientización, sobre todas las cosas.
¿Cuáles son los efectos que produce la adicción?
La adicción suele tener mucha repercusión a nivel cerebral: achican el cerebro y producen trastornos de conducta. En eso consiste la promoción que se está dando con respecto a Chano. También hay muchos casos en el fútbol o boxeo, que no pueden zafar de las drogas. Es muy difícil salir de la adicción, pero no es imposible. Primero hay que lograr motivar al paciente a reconocer que le pasa algo. Si no está motivado, no le van a alcanzar las intenciones para dejar. Un adicto se vuelve adicto porque muchas veces le faltan cosas.


